Ambiente Ambiente -  22 de agosto de 2026 - 08:00

Cocodrilos en Ciudad de Panamá: expertos explican por qué aumentan los avistamientos

Una de las especies que puede encontrarse en los afluentes y zonas cercanas a la capital panameña son los cocodrilos aguja (Crocodylus acutus)

Agencia EFE
Por Agencia EFE

Los avistamientos de cocodrilos y caimanes en zonas urbanas de la Ciudad de Panamá han aumentado en los últimos años y han generado preocupación entre residentes, especialmente por la difusión de fotografías y videos en redes sociales.

La Ciudad de Panamá se ha desarrollado en medio de una extensa zona tropical y, con el crecimiento urbano, ha ocupado progresivamente espacios que anteriormente pertenecían a la fauna silvestre.

La expansión urbana modifica el hábitat de los cocodrilos

La bióloga e investigadora Miryam Venegas, conocida como la "doctora cocodrilo" por sus más de 20 años de investigación sobre estas especies en Panamá, explicó a EFE que la transformación del territorio ha reducido considerablemente los espacios naturales disponibles para estos animales.

"Nosotros, sin lugar a dudas, hemos cambiado el hábitat del cocodrilo en un 50 % a 80 %", señaló la especialista. "Nosotros, sin lugar a dudas, hemos cambiado el hábitat del cocodrilo en un 50 % a 80 %", señaló la especialista.

Según Venegas, a medida que los hábitats de los grandes reptiles semiacuáticos son fragmentados por el crecimiento de las ciudades y otras actividades humanas, aumenta la posibilidad de encuentros entre personas y animales.

Por ello, un mayor número de avistamientos no necesariamente significa que exista una mayor cantidad de cocodrilos.

El cocodrilo aguja también habita cerca de la capital

Una de las especies que puede encontrarse en los afluentes y zonas cercanas a la capital panameña es el cocodrilo aguja (Crocodylus acutus).

De acuerdo con Venegas, esta especie lleva décadas compartiendo espacios con los seres humanos en Panamá y no existen reportes de ataques en los lugares mencionados por la especialista.

Uno de los ejemplares más conocidos es el llamado "cocodrilo del Matasnillo", un animal que tendría entre 40 y 45 años, supera los cuatro metros de longitud y se desplaza por un área que incluye el río Matasnillo y alcanza aproximadamente 40 kilómetros.

En Panamá, algunos de estos reptiles incluso han recibido nombres como "Juancho" y "Tito", una muestra de la familiaridad que pueden generar entre quienes viven cerca de sus zonas de desplazamiento.

No obstante, los expertos recuerdan que, pese a esa familiaridad, continúan siendo animales silvestres.

¿Hay más cocodrilos o simplemente más videos?

La proliferación de teléfonos celulares y redes sociales ha cambiado la percepción sobre la presencia de cocodrilos en las zonas urbanas.

Cada aparición puede convertirse rápidamente en un video viral, lo que genera la impresión de que estos encuentros son cada vez más frecuentes.

El subteniente de la Policía Ambiental, Edgardo González, explicó a EFE que actualmente existen muchas más herramientas para documentar dónde aparecen estos animales y que, en determinados casos, las imágenes pueden corresponder al mismo ejemplar observado en diferentes momentos.

La Policía Ambiental rescata aproximadamente 70 cocodrilos al año y los traslada a hábitats naturales, principalmente dentro de áreas protegidas.

Los reportes suelen aumentar durante la temporada lluviosa, cuando las condiciones favorecen el desplazamiento de estos animales.

Un avistamiento no siempre significa una amenaza

La presencia de un cocodrilo en una zona urbana no implica necesariamente que el animal esté buscando acercarse a las personas.

González señaló que algunos ejemplares simplemente se encuentran en lugares que continúan formando parte de su hábitat natural, aunque actualmente estén rodeados por áreas urbanizadas.

Esta situación refleja uno de los principales desafíos de la expansión de la Ciudad de Panamá: la convivencia entre el crecimiento urbano y los corredores naturales utilizados por la fauna.

Acercarse para tomar una foto puede aumentar el riesgo

Uno de los principales peligros ocurre cuando las personas intentan acercarse a un cocodrilo para fotografiarlo o grabarlo con el teléfono.

El biólogo Alexander Montero, del Departamento de Biodiversidad del Ministerio de Ambiente de Panamá (MiAmbiente), explicó que un animal silvestre no necesita mostrar un comportamiento agresivo para representar un riesgo.

Cuando una persona invade su espacio, el animal puede sentirse amenazado y reaccionar de manera defensiva, especialmente durante períodos de apareamiento o cuando está protegiendo a sus crías.

Por esta razón, los especialistas recomiendan no acercarse, no alimentar ni molestar a los cocodrilos, además de mantener una distancia prudente ante cualquier avistamiento.

La ciudad también forma parte del hábitat de la fauna

El aumento de avistamientos de cocodrilos en la Ciudad de Panamá pone sobre la mesa una realidad que va más allá de cada fotografía viral: el crecimiento urbano ha transformado los espacios naturales donde estas especies han vivido durante décadas.

La fragmentación de los hábitats hace que los encuentros entre humanos y fauna silvestre sean cada vez más visibles.

En ese contexto, los expertos consideran que el reto no consiste únicamente en retirar a los animales de las áreas urbanas, sino también en promover una convivencia responsable y proteger los corredores naturales que todavía existen.

La imagen de un cocodrilo entre calles, viviendas o canales puede parecer extraordinaria, pero detrás de cada avistamiento existe una historia más amplia: no necesariamente son los cocodrilos los que están llegando a la ciudad; en muchos casos, es la ciudad la que se ha extendido hasta el territorio que ellos ya ocupaban.

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