Pekín, China | AFP | martes 14 de abril de 2020
Al temer un nuevo brote después de haber detenido la epidemia de covid-19, China prohibió prácticamente desde finales de marzo la entrada de extranjeros en su territorio y redujo las conexiones aéreas internacionales.
La mayoría de las nuevas infecciones son causadas por ciudadanos chinos que regresan a su país.
En el noreste, la provincia de Heilongjiang informó el martes de 79 nuevos casos de personas procedentes de Rusia, con lo que el número de infecciones importadas ascendió a 326.
Las autoridades provinciales anunciaron una recompensa de 3.000 yuanes a las personas que denuncien los cruces ilegales de la frontera, y hasta 5.000 yuanes en caso de captura de los infractores.
Se trata de "aumentar la prevención y la vigilancia de los casos importados a la provincia", precisaron las autoridades provinciales en un comunicado.
Una gran parte de los casos importados a la provincia se han encontrado en Suifenhe, donde los 70.000 habitantes están confinados desde la semana pasada.
La ciudad se ha convertido en uno de los principales puestos fronterizos con Rusia.
El 7 de abril, Suifenhe cerró su frontera a los viajeros, manteniéndola abierta solamente a las mercancías.
© Agence France-Presse
FUENTE: Agencia AFP



