El principal candidato opositor Luis Abinader aceptó su derrota en las elecciones del domingo y consideró que el mandatario Danilo Medina impuso su reelección mediante el uso de recursos del Estado.
Datos oficiales muestran que 23% de los empadronados reciben ingresos del Estado, ya sea como empleados públicos (8,9 o mediante algún programa de subsidios (13,9%), como bonos para la compra de alimentos, gas o ayuda en efectivo a estudiantes.
El candidato opositor, un empresario y economista de 48 años, manifestó su beneplácito por los logros de su partido, el Revolucionario Moderno (PRM), que apenas un año después de su creación se convirtió en los comicios del domingo en la principal fuerza opositora y con inminente presencia en las alcaldías y el Congreso, según los resultados preliminares de las elecciones.
Medina, quien se postuló a la reelección al frente de una coalición de 15 partidos, se proclamó la víspera ganador de la contienda cuando la Junta Central Electoral había difundido los resultados del 58,8% de las mesas de votación. El mandatario se adjudicaba cerca del 62% de los sufragios, mientras Abinader se ubicaba en 35%.
La misión de observadores electorales de la Organización de Estados Americanos (OEA) consideró el martes que las disposiciones legales del país crean desigualdad en la contienda electoral, ya que mientras el 80% del presupuesto público para campañas se divide en tres grandes partidos, los demás colectivos apenas reciben en conjunto el 20%.
Los observadores también consideraron que la polémica implementación de nuevos equipos tecnológicos en los comicios generó desorden e incertidumbre.
El jefe de la Misión Andrés Pastrana dijo en rueda de prensa que las fallas técnicas pusieron en riesgo la efectividad de alrededor del 30% de los votos.
Dos días después de la jornada electoral, las autoridades no habían concluido el cómputo de sufragios ni a nivel presidencial, legislativo ni municipal, lo que ha generado incertidumbre y protestas aisladas en algunas localidades que desde la noche del domingo han provocado seis muertes.
Los observadores dijeron en un informe que hubo fallas en el uso por primera vez de lectores ópticos de huellas dactilares para identificar a los electores, de máquinas para digitalizar las boletas y de impresoras para emitir automáticamente el acta en cada mesa electoral.
"Faltaron equipos, no llegaron los auxiliares técnicos o tuvieron problemas de conectividad y funcionamiento de las máquinas de control biométrico automatizado", detalló la misión.
Debido a esos inconvenientes, la jornada de votaciones del domingo comenzó con largos retrasos, principalmente en la capital, en Santiago y la provincia Santo Domingo, que obligaron a ampliar una hora el periodo de sufragios.
El uso de los nuevos equipos, que tuvieron un costo de 32 millones de dólares, se había convertido en la principal controversia en los días previos a la elección.
Los partidos de oposición insistían que el afán de la junta electoral para sustituir totalmente el escrutinio manual violaba la ley. El partido gobernante y sus aliados apoyaban en cambio a las autoridades electorales.
Los observadores de la OEA destacaron que "los procedimientos de conteo de votos no fueron homogéneos", ya que mientras en algunas mesas se hizo manual y exhibiendo las boletas, en otras se realizó "de forma automatizada sin mostrar los votos".