Panamá, 3 de febrero de 2020
El buque Zaandam, junto con el Rotterdam, que lo asistía, cruzó el Canal con 1,800 pasajeros a bordo, muchos de los cuales presentaban síntomas similares al COVID-19, y cuatro fallecidos.
El barco había zarpado de Argentina el 7 de marzo con destino hacia Fort Lauderdale, Estados Unidos, pero tras reportar pasajeros supuestamente contagiados con el nuevo coronavirus, varios puertos de países sudamericanos le negaron entrada y ayuda humanitaria.
En las aguas panameñas se permitió que los pasajeros del Zaandam recibieran ayuda y asistencia del buque Rotterdam, de la misma compañía, y luego las autoridades del MINSA autorizaron su paso por el Canal bajo condiciones especiales y humanitarias, cumpliendo con las medidas sanitarias.
Salas manifestó que luego de reflexionar sobre el éxito de la operación a través de la vía acuática concluye que, sin la participación activa del equipo del MINSA, no hubiese “tenido la tranquilidad y confianza de poder ejercer mis funciones al cien por ciento”.
El piloto narró que se reunió con el equipo sanitario del MINSA durante una hora y media antes de iniciar la operación, tiempo en el que recibió todas las instrucciones pertinentes para proceder con éxito y las situaciones que podría encontrar dentro del barco.
Reconoció que las instrucciones que recibió de los expertos del MINSA fueron de gran ayuda para garantizar su seguridad y desenvolvimiento dentro de la embarcación. Y que el MINSA le suministró el equipo necesario y le indicaron cómo debía ponérselo y quitárselo para evitar el contagio.
“Me siento con la autoridad de decir que estamos en muy buenas manos con el personal del MINSA, así como con los médicos y enfermeras. Hagámosle caso a sus instrucciones y recomendaciones para frenar el coronavirus”, expresó Salas.
Instó a la población a atender las recomendaciones de las autoridades de salud para que Panamá pueda salir adelante en la lucha contra el COVID-19.
FUENTE: Redacción ECO


