Actualidad -  2 de febrero 2016 - 12:47hs

Cubanos varados en Panamá piden a A. Central que les deje seguir viaje a EEUU

Redacción ECO
Por Redacción ECO
NACIONALES
Los casi 1.000 cubanos varados en Panamá están "desesperados" ante la "incertidumbre" en la que se encuentran y pidieron este miércoles a los gobiernos de América Central que les permitan seguir su viaje hacia Estados Unidos.
"No sabemos nada" oficialmente sobre las gestiones que hace Panamá con el resto de Centroamérica para conseguir un puente que permita seguir la travesía hacia Estados Unidos, dijo a Efe el emigrante cubano Juan Pablo Sánchez, quien permanece en un albergue en El Progreso, localidad de la frontera entre Panamá y Costa Rica.
El Gobierno de Panamá ha dicho que busca una solución para los cubanos en su territorio similar al acuerdo alcanzado por Costa Rica con el resto de los países centroamericanos.
Ese acuerdo, alcanzado el pasado 28 de diciembre, permitirá que un primer grupo de los casi 8.000 isleños varados en Costa Rica salga vía aérea hacia El Salvador para continuar desde allí por tierra su viaje hacia EE.UU. a través de Guatemala y México.
La fecha de ese primer "traslado humanitario" de cubanos desde Costa Rica a El Salvador, unos 180 con prioridad a familias con niños según el Gobierno de Costa Rica, no ha sido precisada oficialmente, aunque ya no será esta semana como se había anunciado en diciembre pasado.
" La preocupación nuestra es que queremos saber en qué situación estamos. Aquí se dice que la vicepresidenta (de Panamá) está haciendo unas gestiones a ver si podíamos partir desde (la ciudad de) David hacia El Salvador, pero oficialmente nunca nos han dado ese dato", dijo a Efe el emigrante cubano Víctor Espinosa.
Decenas de los isleños varados en Panamá duermen en el gimnasio municipal de Progreso, ubicado a unos 10 kilómetros de la línea fronteriza con Costa Rica, y allí este miércoles convocaron a la prensa para pedir a los gobiernos de la región que les dejen pasar.
" Estamos abogando para que nos ayuden los gobiernos de Centroamérica, no estamos exigiendo nada", afirmó Juan Pablo Sánchez, que habló sobre los "ánimos un poco tensos, alterados" que marcan ahora la vida de los emigrantes en esa localidad panameña.
El pasado 18 de diciembre Costa Rica dejó de emitir visas de tránsito a los isleños debido a que los cerca de 8.000 que permanecen en ese país a causa del cierre, el 15 de noviembre, de la frontera nicaragüense agotaron la capacidad de los albergues.
De lado panameño se han acumulado cerca de 1.000 cubanos, que se encuentran en hoteles y también en albergues organizados por la Iglesia católica.
" Por favor le pedimos (a los gobiernos de Centroamérica) que tengan corazón, que por favor se abran, que no somos malos, no somos criminales, no venimos a matar a nadie, simplemente vamos de paso, vamos a continuar nuestro camino que es llegar a Estados Unidos", expresó Sánchez.
Los cubanos agradecieron al pueblo y la Iglesia católica panameños el apoyo y esfuerzo por darles ciertas comodidades durante su estancia, pero resaltaron la necesidad de que puedan reiniciar su travesía.
" Acá donde estamos nos podemos enfermar, estamos hacinados", dijo la emigrante cubana Dayana Trejo Rojo, que aclaró que no se quejaba sino que ponía en relieve la " gran preocupación" que les embarga especialmente tras la muerte, esta semana, de uno de sus compatriotas en El Progreso a causa de la gripe AH1N1.
El cubano Rubén Ramírez Caso, de 53 años, murió el lunes pasado de gripe AH1N1, confirmaron ayer las autoridades, que están en alerta para "prevenir y contener cualquier posible brote epidemiológico" en la zona.
"Ahora se está llevando a cabo una vacunación, hasta ahora no había nada" de eso, afirmó Espinosa.
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