El representante de José D. Espinar, Guillermo García, sostuvo que aún es prematuro calificar el desempeño de la Autoridad de Aseo (AAUD) tras asumir la recolección de basura en San Miguelito, al considerar que se necesitan al menos un par de meses para evaluar si el modelo es sostenible. Aseguró que, más allá de quién recoja los desechos, lo que exige la comunidad es un servicio eficiente y adecuado.
Intervención del Gobierno en la basura
El dirigente cuestionó la decisión del Gobierno Central de asumir el servicio mediante una resolución de junta directiva, al considerar que contradice el espíritu de la descentralización, establecida en la Constitución y en las leyes que trasladan competencias y recursos a los municipios. A su juicio, esta intervención reduce facultades municipales y va en sentido contrario al discurso presidencial de fortalecer los gobiernos locales.
García fue más allá y señaló que la crisis de diciembre era previsible, al coincidir la salida de la empresa prestataria, el aumento estacional de desechos y la falta de apoyo oportuno del Gobierno Central cuando la Alcaldía solicitó ayuda meses antes.
Plan municipal ante problematica en San Miguelito
El representante explicó que el plan municipal se sustentaba en tres ejes: recolección, educación ciudadana y economía circular, con énfasis en reciclaje y formalización de recicladores informales. Si bien reconoció que la intervención estatal alivió el componente más complejo la recolección, advirtió que se desmanteló una parte clave del proyecto de transformación del distrito.
García también planteó interrogantes sobre la legalidad de las contrataciones realizadas por la AAUD, como el alquiler de más de 50 pinaqueras en el distrito, y cuestionó si estos contratos cuentan con el debido refrendo de la Contraloría, cuando procesos similares impulsados por el municipio fueron objetados.
Finalmente, pidió al Gobierno Central que la ayuda a San Miguelito no se limite al tema de la basura. Recordó que el distrito enfrenta graves problemas de agua potable, desempleo, pobreza e inseguridad, y exhortó a una intervención integral que permita romper con la desigualdad estructural que, según dijo, mantiene a miles de panameños al margen del desarrollo del país.




