Desde el año 2000, Panamá ha trabajado para cumplir con los estándares internacionales y evitar el lavado de dinero. “Panamá fue incluida en la lista negra de GAFI y desde entonces hemos sido proactivos para prevenir el blanqueo de capitales, especialmente en el sector no financiero”, explicó Isabel Fernández, de la Superintendencia de Sujetos No Financieros.
Autoevaluación: herramienta clave
A partir de hoy 15 de octubre, se distribuirá un cuestionario de autoevaluación para medir el nivel de cumplimiento de los profesionales. Fernández enfatizó que esta herramienta permitirá identificar riesgos y definir el tipo de supervisión necesaria, ya sea in situ o extra situ. “Queremos que los abogados y contadores lo vean como un apoyo para mejorar, no como un castigo”, afirmó.
Sin miedo a la supervisión
Fernández insistió en que la Superintendencia no busca sancionar, sino educar. “Siempre ha existido cierto temor hacia la supervisión, pero nuestras acciones buscan prevenir situaciones de riesgo, no generar alarma”, aseguró.
Puntos clave para cumplir la guía estratégica
Entre las recomendaciones, Fernández destacó: contar con manuales internos que regulen políticas y procedimientos, evaluar los riesgos según clientes y jurisdicciones, y mantener documentación clara para facilitar la supervisión.
Sanciones: un recurso legal, no un castigo
Aunque la ley establece sanciones pecuniarias desde 5 mil hasta 5 millones de dólares, la superintendente señaló que el enfoque sigue siendo educativo. Hasta la fecha, se han aplicado sanciones a más de 20 empresas, pero el objetivo central es mejorar la prevención y cumplimiento en el sector.




