El último en interponer una demanda de inconstitucionalidad contra las reformas electorales aprobadas en la Asamblea Nacional fue el propio Tribunal Electoral de Panamá, especialmente contra los polémicos artículos referentes a la paridad de género y la inequidad del financiamiento público para los partidos políticos y los candidatos por la libre postulación. El analista político Juan McKay afirma que los diputados de la Asamblea Nacional no entienden que no se puede seguir haciendo una camisa con los botones a la medida para que ellos se sigan reeligiendo.
McKay considera que las autoridades del Tribunal Electoral de Panamá están debiendo muchas cosas. Afirma que, a diferencia de en discusiones anteriores donde la institución se paraba firme a favor de la ciudadanía, en esta ocasión los Magistrados le han fallado a los ciudadanos.
La figura del residuo es uno de los temas que más debate ha generado en el proceso de adjudicación de curules en la Asamblea Nacional.
El analista e investigador político, Jaime Porcell, considera que ese tema debe ser producto de una intensa discusión. Viendo las dos partes, cree que se debe respetar porque el residuo se planteaba como una fórmula para permitir la representación de las minorías.
Sobre el tema, el analista Juan McKay afirma que debe ser un ciudadano, un voto, pero no se puede permitir que un mismo voto se cuente dos o tres veces.
Esta semana los diputados independientes solicitaron a la Corte Suprema de Justicia declarar inconstitucional el fuero penal electoral, la fórmula de adjudicación de curules y el financiamiento electoral, todas incluidas en el paquete de reformas electorales aprobado por los diputados en la Asamblea Nacional, pese al rechazo de diversos sectores de la sociedad y los magistrados del Tribunal Electoral de Panamá.




