La Universidad de Panamá proyecta la construcción de una nueva sede para la Extensión Universitaria de El Valle de Antón, adscrita al Centro Regional Universitario de Coclé, con el objetivo de ampliar las oportunidades de acceso a la educación superior para jóvenes de esta comunidad y de áreas aledañas.
La iniciativa contempla una inversión preliminar de B/. 3,243,449.00 y busca vincular la formación académica con las necesidades económicas, sociales y ambientales de la región.
El doctor Fulgencio Álvarez, director general de los Centros Regionales, Extensiones y Programas Anexos de la Universidad de Panamá, explicó que la iniciativa retoma los esfuerzos por mantener una presencia universitaria en esta comunidad, donde la institución desarrolló un programa anexo en 2012, en instalaciones facilitadas por un colegio local. La propuesta cobró nuevo impulso en 2025, tras una iniciativa promovida por el diputado Orlando Carrasquilla. Posteriormente, el Centro Regional Universitario de Coclé realizó un diagnóstico socioeconómico para identificar las necesidades de formación y las preferencias académicas de la población, cuyos resultados evidenciaron el interés de jóvenes que enfrentan dificultades para trasladarse hasta Penonomé y continuar sus estudios.
Como parte de las gestiones para concretar la obra, la Autoridad Nacional de Administración de Tierras (ANATI) cedió dos hectáreas de terreno a la Universidad de Panamá, ubicadas en las proximidades del hotel La Compañía.
Centro cultural
Álvarez destacó que las características ecológicas de El Valle representan un aspecto prioritario para el desarrollo del proyecto, por lo que el diseño busca armonizar la infraestructura con el paisaje y las condiciones ambientales de la zona.
La futura sede también aspira a convertirse en un espacio para actividades académicas, culturales y científicas, como seminarios, encuentros y congresos.
En cuanto a la oferta académica, la Universidad de Panamá deberá definir las carreras y programas que respondan a las características productivas y sociales de la región. Entre las áreas identificadas figuran turismo, mercadeo, agricultura y artesanías. También se ha considerado la posibilidad de ofrecer formación técnica en inglés y desarrollar alternativas vinculadas con el turismo rural sostenible, con miras a articular nuevas oportunidades de estudio con las demandas del sector y las particularidades de la comunidad.