El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) mantiene su apoyo a la respuesta nacional ante el terremoto que afectó a Panamá el pasado 9 de octubre y advirtió sobre las necesidades humanitarias de miles de niños, niñas y adolescentes en las provincias más impactadas.
Más de 600 escuelas afectadas por el terremoto en Panamá
Las evaluaciones realizadas por las autoridades y los socios humanitarios reportan afectaciones en más de 600 centros educativos, incluidos 35 que colapsaron, una situación que compromete las condiciones de aprendizaje de miles de estudiantes.
Además de los daños en la infraestructura escolar, persisten interrupciones en los servicios de agua potable, saneamiento y electricidad en diversas comunidades de la península de Azuero.
UNICEF alertó que las consecuencias de la emergencia no se limitan a los daños materiales. Las familias, especialmente los niños y adolescentes, también enfrentan situaciones de estrés, incertidumbre y alteraciones en sus actividades cotidianas.
UNICEF distribuye ayuda y refuerza la atención a la niñez
En coordinación con el Gobierno nacional, las autoridades locales y sus aliados humanitarios, UNICEF ha desplegado acciones de asistencia en las zonas más afectadas de Herrera, Los Santos y Veraguas.
Entre las medidas adoptadas figura la distribución de kits de higiene para las personas desplazadas de Isla Cañas, así como el apoyo para establecer Espacios Amigables para la Niñez, impulsar acciones de Educación en Emergencias y movilizar suministros para fortalecer la atención en salud, agua y saneamiento.
La representante de UNICEF en Panamá, Olga Isaza, destacó que la respuesta debe atender las necesidades inmediatas y, al mismo tiempo, sentar las bases para una recuperación que permita a la niñez superar las consecuencias del desastre.
La representante añadió que las decisiones adoptadas durante la recuperación deben considerar la resiliencia de las comunidades y su impacto en la infancia y la adolescencia.
Reconstrucción debe priorizar a niños y adolescentes
UNICEF promueve que las acciones de recuperación se desarrollen en coordinación con instituciones como los ministerios de Economía y Finanzas, Gobierno, Educación, Salud y Desarrollo Social, entre otras entidades competentes.
La organización también recordó la importancia de aplicar la Ley 285 de 2022, que crea el Sistema de Garantías y de Protección Integral de la Niñez y la Adolescencia, así como la Convención sobre los Derechos del Niño.
Según UNICEF, la reconstrucción de escuelas y centros de salud, la recuperación de los servicios públicos y el diseño de programas sociales deben tomar en cuenta el interés superior de la niñez, garantizar espacios seguros para aprender y asegurar el acceso a servicios básicos de calidad.
UNICEF busca movilizar $2.57 millones para atender a las comunidades afectadas
Los fondos que UNICEF espera movilizar permitirán mantener y ampliar su respuesta en cinco áreas prioritarias: agua, saneamiento e higiene; protección; educación; y salud, mediante acciones multisectoriales dirigidas a las comunidades afectadas.
La organización reiteró su disposición de trabajar junto al Gobierno de Panamá, los socios humanitarios, el sector privado y la sociedad civil para garantizar que ningún niño, niña o adolescente quede atrás durante la emergencia y el proceso de recuperación.
El organismo insiste en que la atención a la infancia debe mantenerse como una prioridad desde las primeras etapas de la respuesta hasta la reconstrucción, con el objetivo de reducir los riesgos actuales y fortalecer la preparación de las comunidades ante futuras emergencias.






