Panamá enfrenta una transición demográfica que cambia la forma en que el país debe planificar políticas públicas, según explica Martín Fuentes, especialista en análisis de datos del UNFPA.
Actualmente, la tasa de natalidad es de 1.9 hijos por mujer, una cifra que refleja decisiones económicas, cambios sociales y el impacto de la pandemia.
Rol de las políticas públicas ante cambios en la población
Fuentes subraya que deben adaptarse a estas transformaciones. “Invertimos en escuelas cuando hay menos niños y dedicamos poco a adultos mayores que están aumentando. Debemos mirar a toda la población, desde la primera infancia hasta la tercera edad, para planificar mejor servicios de educación, salud y protección social”, afirmó.
Realidad de las comarcas
Además, explicó que existen diferencias regionales importantes: mientras algunas comarcas mantienen tasas de natalidad altas, zonas como Azuero registran 1.4 hijos por mujer. La población indígena, que hoy representa el 17% del país, también verá cambios debido a migración y urbanización.
Deserción escolar
En cuanto a los jóvenes fuera del sistema educativo, Fuentes destaca la necesidad de un sistema de protección social integrado, que combine educación, salud y apoyo laboral.
Por último, el especialista advirtió sobre la urgencia de planificar para los adultos mayores. Actualmente representan el 5-6% de la población y reciben pensiones no contributivas, pero para 2050 podrían ser uno de cada cuatro panameños, un desafío que requiere inversión y planificación anticipada.





