Nacionales -  16 de octubre de 2026 - 11:27

Terremoto en Panamá: ¿Qué tan seguras son las estructuras?

Tras el terremoto, el ingeniero civil Francisco Grajales, de la UTP, explica los daños en la infraestructura y las claves para construir con mayor seguridad.

María José Jiménez
Por María José Jiménez
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Tras el terremoto que afectó la región de Azuero, la población debe mantenerse atenta y seguir las recomendaciones del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc). Así lo explicó Francisco Grajales, ingeniero civil de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), quien advirtió que la zona continúa siendo sísmicamente activa.

Las réplicas pueden continuar durante meses

El especialista señaló que es natural que ocurran réplicas después de un evento de esta magnitud. Aunque generalmente disminuyen en intensidad con el tiempo, no es posible predecir con exactitud cuándo ocurrirán ni descartar que alguna tenga mayor magnitud que las anteriores.

Ante estos movimientos, recomendó mantener la calma, buscar un lugar seguro y atender las indicaciones de las autoridades.

¿Por qué se dañaron carreteras recién construidas?

Las imágenes de las vías afectadas entre Mariato, Torio y Quebro generaron cuestionamientos sobre la calidad de las obras. Sin embargo, Grajales explicó que un terremoto de gran intensidad puede provocar daños incluso en infraestructuras construidas con buenos materiales.

Según el ingeniero, el movimiento del terreno asociado a una falla puede generar desplazamientos que ninguna carretera o tubería está diseñada para soportar sin sufrir afectaciones.

En estos casos, la prioridad es habilitar accesos temporales para permitir el ingreso de ayuda y recursos a las comunidades. Posteriormente, será necesario estabilizar el terreno y reconstruir las vías, teniendo en cuenta que existe el riesgo de que futuros sismos provoquen daños similares.

Hospitales y escuelas: ¿cómo se evalúan los daños?

Docentes e investigadores de la UTP han participado en inspecciones de estructuras afectadas, en coordinación con las autoridades. Grajales explicó que las primeras evaluaciones visuales buscan determinar si los elementos principales de una edificación como columnas y vigas mantienen su integridad.

El especialista aclaró que no todos los daños visibles representan necesariamente un problema estructural. Algunas afectaciones en cielorrasos, repellos o paredes pueden requerir reparaciones, pero es fundamental determinar si comprometen la seguridad de las personas.

También explicó que el uso de una escoba o una vara durante algunas inspecciones puede ayudar a retirar cielorrasos y observar zonas ocultas, o a identificar superficies que suenan huecas. No obstante, insistió en que estas acciones deben acompañarse del criterio de personal capacitado.

¿Qué deben hacer las familias para revisar sus viviendas?

Grajales recomendó que las viviendas ubicadas cerca del epicentro o en las zonas más afectadas sean evaluadas por un ingeniero idóneo, especialmente antes de realizar reparaciones.

Una inspección profesional puede ayudar a determinar si existen daños estructurales y orientar los trabajos necesarios para reducir la vulnerabilidad ante futuros sismos.

El ingeniero también advirtió sobre los riesgos de construir sin asesoría técnica. En algunas comunidades rurales, las familias levantan sus viviendas con ayuda de vecinos y materiales disponibles, sin estudios de suelo ni diseños estructurales.

A su juicio, Panamá debe avanzar en la creación de guías accesibles para orientar a las familias y a los maestros de obra sobre prácticas de construcción más seguras, además de fortalecer la supervisión de las edificaciones.

¿Por qué Penonomé registró daños importantes?

Uno de los puntos abordados durante la entrevista fue la afectación registrada en Penonomé, pese a que esta localidad se encuentra a una distancia considerable del epicentro.

Grajales indicó que, de manera preliminar, los especialistas consideran que el fenómeno podría estar relacionado con los llamados efectos de sitio. Estos ocurren cuando las características del suelo amplifican el movimiento sísmico, haciendo que una zona experimente mayores efectos que otra.

El ingeniero aclaró que los análisis todavía están en una fase preliminar y que se requieren más estudios para comprender con precisión el comportamiento del terreno y su relación con los daños observados.

¿Qué tan seguros son los edificios y puentes?

Grajales explicó que los edificios altos de la capital se diseñan bajo los parámetros del Reglamento Estructural Panameño, cuyo objetivo es proteger la vida de las personas y evitar el colapso de las estructuras durante un sismo.

Esto no significa que un edificio no pueda presentar daños ante un movimiento más fuerte, sino que el diseño busca que la estructura tenga un comportamiento que permita a sus ocupantes salir de forma segura.

Sobre los puentes que cruzan el Canal de Panamá, el especialista destacó que estas infraestructuras se diseñan con altos estándares de ingeniería. En el caso del puente Centenario, explicó que el movimiento de los cables observado en videos tras el sismo forma parte de la respuesta de la estructura para disipar energía.

El ingeniero reiteró que, después de un evento sísmico, las inspecciones especializadas y el cumplimiento de las recomendaciones de seguridad son esenciales para reducir riesgos y fortalecer la preparación del país ante futuros movimientos.

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