El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, aseguró que sectores de la “izquierda radical” en América Latina estarían siendo financiados por el narcotráfico, en el marco de su análisis sobre la crisis política y social en Bolivia.
Crisis en Bolivia: bloqueos, acuerdos y estado de excepción
Desde inicios de mayo, distintos sectores sociales bloquearon carreteras en varias regiones bolivianas, generando escasez de combustibles, alimentos y medicamentos.
Ante la tensión, el gobierno de Rodrigo Paz alcanzó un acuerdo con la principal central obrera para intentar estabilizar el país y posteriormente decretó un estado de excepción.
En paralelo, el expresidente Evo Morales anunció el levantamiento temporal de algunos bloqueos, en un intento por reducir la conflictividad social.
Denuncias de desestabilización y crimen organizado
En este contexto, Mulino afirmó que el gobierno boliviano enfrenta una campaña de desestabilización.
El presidente añadió que los problemas de Bolivia reflejan una tendencia regional más amplia.
Propuesta de misión internacional de la OEA
Mulino también señaló que respaldó una propuesta de la Organización de Estados Americanos (OEA) para enviar una misión de alto nivel a Bolivia.
Dicha misión estaría integrada por cancilleres, ministros de seguridad y defensa, con el objetivo de evaluar la situación política y apoyar al gobierno de Rodrigo Paz en la búsqueda de estabilidad.
Escenario político en Bolivia
El presidente Rodrigo Paz, quien asumió el poder tras poner fin a dos décadas de gobiernos de izquierda en noviembre, acusa al expresidente Evo Morales (2006-2019) de estar detrás de la organización de las protestas.
Las movilizaciones han generado un fuerte impacto en la economía boliviana, profundizando la escasez de productos básicos y aumentando la tensión social en el país andino.