Doce migrantes afganos, entre ellos una menor, fueron visualizados por el Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) mientras eran trasladados, presuntamente de forma ilegal por dos panameños en Guna Yala.
Los aprehendidos fueron remitidos a la Fiscalía Contra el Crimen Organizado para los trámites correspondientes por el supuesto Delito de Tráfico Ilícito de Migrantes.
De acuerdo con datos oficiales, hasta la fecha, un total de 146 mil 899 migrantes irregulares, entre ellos 21 mil 50 menores de edad, han ingresado a Panamá.
“Somos garantes de la seguridad, bienestar y respeto de los derechos humanos de nacionales y extranjeros que se encuentran en nuestras áreas de operación”, puntualizó el Senafront en un comunicado reciente.
Agregan que “llevamos constantemente el mensaje preventivo y de advertencia a todas estas personas que intentan transitar por la inhóspita y peligrosa selva del Darién y las costas que patrullamos en el Caribe y Pacífico, aun así seguimos observando que siguen ingresando de manera irregular, exponiendo sus vidas”.
Flujo migratorio
Ante el creciente flujo migratorio de personas que buscan llegar a Estados Unidos, el gobierno panameño anunció que ha reforzado la seguridad en el cordón fronterizo con Colombia.
El Ministerio de Seguridad Pública, Juan Manuel Pino, indicó que entre los miles de migrantes hay mujeres embarazadas, familias con niños e incluso bebés, que llegan al territorio panameño “deshidratados, con llagas en los pies” y con lesiones diversas sufridas durante la arriesgada travesía.
Desde hace años, miles de migrantes cruzan la provincia darienita y la contigua comarca Guna Yala, en su tránsito hacia Norteamérica.
El trayecto es considerado muy peligroso debido a lo inhóspito de la zona, sus ríos caudalosos y su fauna, y muchos migrantes han muerto intentando atravesar la jungla.
Organizaciones humanitarias como la Cruz Roja y las autoridades advierten continuamente sobre los peligros que corren miles de menores migrantes que transitan por la peligrosa jungla de Darién.




