El Meduca avanza en un rediseño curricular que busca poner al día los programas de estudio sin eliminar asignaturas. Así lo confirmó Isis Núñez, directora de Currículo y Transformación Educativa, quien aclaró que el proceso apunta a modernizar contenidos, fortalecer habilidades clave y responder a los retos actuales del sistema educativo.
El trabajo incluyó la revisión de objetivos de aprendizaje, contenidos y áreas temáticas, con el fin de reducir la saturación y repetición de contenidos que se daban entre grados.
Uno de los cambios más relevantes es la incorporación de dos nuevas competencias:
- Emprendimiento, orientada a que los estudiantes desarrollen ideas y proyectos productivos, especialmente en los últimos años del bachillerato.
- Competencia socioemocional, enfocada en el manejo de emociones, la orientación vocacional y la convivencia escolar.
El rediseño también tomó como base los resultados de pruebas nacionales e internacionales como PISA, ERCE, CRECE y TERCE, que evidencian debilidades en lectura, escritura y matemáticas. En respuesta, se reforzaron las estrategias de comprensión lectora, pensamiento crítico, análisis e investigación, además del fortalecimiento de bibliotecas escolares.
Evaluación más justa y basada en criterios
Núñez señaló que se impulsa una evaluación más auténtica y basada en criterios, que permita valorar el esfuerzo real del estudiante y no solo los resultados memorísticos.
No se eliminan asignaturas: Meduca despeja dudas
La funcionaria fue enfática: para 2026 no se eliminará ninguna asignatura. El rediseño no implica recortes, sino actualización permanente, en línea con los cambios tecnológicos y sociales, incluyendo el uso responsable de la inteligencia artificial como herramienta educativa.
Los nuevos programas de estudio estarán disponibles en formato digital a través del portal educativo del Meduca, para que los docentes puedan planificar y trabajar con ellos desde el inicio del año escolar, en marzo de 2026.
Sobre un eventual aumento de horas de clase, Núñez indicó que es una meta deseable, pero compleja, ya que requeriría mayor infraestructura y nuevas inversiones para avanzar hacia jornadas extendidas y centros educativos de un solo turno.


