La Defensoría del Pueblo lamentó los hechos ocurridos la tarde de este lunes primero de agosto, cuando educadores de Asoprof y el Movimiento Ngäbe Buglé y Campesinos de Panamá Este, irrumpieron en la sede del Instituto Nacional de Derechos Humanos, provocando la pérdida total de su puerta principal.
La entidad explicó que llegaron a la institución alrededor de 100 personas, quienes a pesar de que fueron recibidas en la planta baja por el director de Protección de Derechos Humanos, forcejearon con el equipo seguridad hasta que las puertas cedieron y cayeron; provocando la afectación a varios funcionarios.
La Defensoría del Pueblo rechazó cualquiera acción que genere violencia, en contra de la institución nacional rectora de derechos humanos y reiteró su compromiso de continuar defendiendo y promoviendo los derechos de todos los habitantes, por ello, anuncia que en los próximos días se hará público un informe preliminar sobre los acompañamientos durante la conmoción social en el mes de julio.