El dolor lumbar es una de las causas más comunes de incapacidad en Panamá. Frente a este panorama, médicos especialistas en neurocirugía y ortopedia han comenzado a aplicar cirugías con técnicas mínimamente invasivas para el tratamiento de patologías como hernias discales o estenosis lumbar.
Datos de la Caja de Seguro Social (CSS) y el Ministerio de Salud (Minsa) indican que afecta a casi la mitad de las personas que realizan labores físicas exigentes, al 35% de quienes desempeñan trabajos sedentarios y a un tercio de los adultos mayores de 40 años.
Una de las instituciones que ha documentado estos avances es la Clínica Universidad de Navarra (España), donde se utilizan abordajes tubulares y monitoreo neurológico en tiempo real para minimizar el impacto sobre los tejidos circundantes. Equipos como neuronavegadores quirúrgicos, resonancia magnética 3T y plataformas de medicina nuclear permiten mejorar la exactitud diagnóstica y la seguridad del procedimiento.
Recomendaciones a los pacientes
En Panamá, donde los tiempos de espera para cirugías de columna pueden extenderse por meses y el acceso a este tipo de tecnología aún es limitado, diversas personas han optado por buscar segundas opiniones en el extranjero. Algunas aseguradoras han reconocido estos tratamientos como parte de sus coberturas internacionales.
Nelson Fernández lo vivió en carne propia. “Viajé a la Clínica Universidad de Navarra en Pamplona para operarme de una hernia en la espalda. El seguro en Panamá cubrió todo. La atención fue impecable y muy humana. El doctor me explicó con mucha claridad el procedimiento y me transmitió mucha seguridad. Después de la cirugía el dolor se fue y siento que me devolvieron la vida. Estuve 15 días en Pamplona, una ciudad tranquila donde pude recuperarme bien”, contó desde ciudad de Panamá.
Organizaciones médicas recomiendan evaluar cada caso con base en diagnóstico clínico y estudios de imagen detallados, considerando factores como edad, antecedentes de salud y limitaciones funcionales. También subrayan la necesidad de fomentar el acceso a información confiable sobre nuevas opciones terapéuticas y garantizar la continuidad del seguimiento postoperatorio, independientemente del lugar donde se realice la intervención.





