San Miguelito estuvo al borde del colapso sanitario. Montañas de basura acumuladas durante meses, huecos convertidos en vertederos improvisados y comunidades enteras atrapadas en una crisis silenciosa. Frente a ese escenario, la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD) ejecutó una intervención de emergencia que, en apenas siete días, dejó resultados contundentes.
Según Moreno, se han recolectado más de dos mil toneladas de desechos, equivalentes a 4.5 millones de libras de basura que permanecían en las calles. Solo en algunos puntos críticos, como el sector conocido como Tortimasa, se encontraron huecos de hasta tres metros de profundidad llenos de desperdicios, donde incluso según relataron vecinos llegaron a caer vehículos.
La magnitud del problema quedó en evidencia desde el primer día. En uno de los puntos intervenidos, cinco camiones volquete se llenaron en apenas tres horas y media, cada uno con entre seis y seis toneladas y media de basura, extraídas de un solo hueco.
Moreno informó que más del 99.9% de los más de 250 puntos críticos identificados ya fueron atendidos, y actualmente se realiza una segunda vuelta de limpieza. Además, se detectaron más de 40 huecos adicionales, de los cuales nueve ya han sido reparados, gracias a una logística que combina la recolección de desechos con el traslado de material como arcilla y matacán para mejorar las vías, en coordinación con el Ministerio de Obras Públicas.
Aunque reconoció que aún quedan retos, el administrador fue claro: “Es mentira decir que en ocho días se resuelven todos los problemas de San Miguelito, pero ya los puntos críticos están atendidos y vamos a seguir trabajando”.
El operativo se mantendrá hasta el 19 de enero, fecha en la que la AAUD entregará un informe detallado a la Alcaldía de San Miguelito, al presidente de la República y al país, con los resultados de la intervención y las acciones ejecutadas.
El factor humano: las ‘hormiguitas’ no se rinden
Más allá de las cifras, Moreno destacó el compromiso del personal operativo de la AAUD, a quienes llamó “las hormiguitas”. Recolectores, mecánicos y chapistas han trabajado jornadas extensas, incluso tras un diciembre con aumento del 30% al 40% en el volumen de desechos.
“Nadie ha dicho ‘no puedo más’. Al contrario, todos han dicho aquí estamos”, aseguró, subrayando que el equipo sigue motivado, aunque cansado, por el impacto directo en más de 280 mil habitantes del distrito.
Recolección de basura en zonas rojas
El administrador también reveló las dificultades para ingresar a sectores como Santa Ana, donde las balaceras obligan al personal a retirarse por seguridad. “No tenemos armas, nuestras armas son las manos de nuestra gente”, enfatizó, dejando claro que la prioridad es proteger la vida del personal.
Aun así, aseguró que cuando se reportan fallas, la respuesta es inmediata. “No doy excusas, doy resultados”, dijo, destacando que en menos de una hora se corrigen los pendientes cuando se presentan situaciones de riesgo.
Un llamado a la ciudadanía
Moreno recordó que la recolección de basura es un tema de salud pública y pidió mayor conciencia ciudadana en la disposición correcta de los desechos. Alertó que prácticas como vaciar bolsas y cajas y llevárselas vacías complican el trabajo y ponen en riesgo al personal.
Finalmente, confirmó que la campaña “Cazando al Cochino” sigue activa. A través del número 6695-0000, los ciudadanos pueden denunciar la mala disposición de basura. Las personas identificadas son citadas y multadas, y el proceso continuará sin pausa. “Limpiar es responsabilidad de todos”, concluyó.



