El exmagistrado del Tribunal Electoral, Guillermo Márquez Amado, afirmó que el sistema de administración de justicia es una vergüenza. “Nuestra justicia, hay que decirlo y admitirlo, es una vergüenza. Es para sentarse a llorar”, aseguró.
Puntualizó que lo ocurrido en los Estados Unidos con el ejemplo de Luis Enrique Martinelli Linares, de cómo ha funcionado de rápido la justicia es un aldabonazo para que en Panamá se sienta vergüenza de no poder administrar con justicia a la sociedad.
El planteamiento de Márquez Amado es compartido por el presidente de la Academia Panameña de Derecho Constitucional, Marco Austin, quien destacó que se utilizó el sistema bancario de los Estados Unidos para lavar dinero de coimas que se dieron para proyectos en Panamá. Afirma “es curioso que estos proyectos han quedado en la palestra sin ninguna definición todavía, mientras en otras jurisdicciones están siendo procesadas y que van a cooperar con la administración de justicia”.
Los juristas recomiendan atender urgentemente el presupuesto del Órgano Judicial y reactivar la carrera judicial para erradicar la impunidad.




