La crisis en Venezuela vuelve a encender alertas en la región por su impacto en la democracia y por las decisiones que deben asumir países como Panamá frente a gobiernos cuestionados. Para Roberto Troncoso, el deterioro institucional, la migración masiva y la creciente presión internacional configuran un escenario complejo, cuyo desenlace dependerá de factores políticos, judiciales y geoestratégicos.
Indicó además que el encarcelamiento de ciudadanos sin procesos judiciales claros generó un clima de temor interno que terminó de afectar la educación, el desarrollo económico y la participación ciudadana, elementos clave para la estabilidad de cualquier Estado.
Derechos humanos y migración masiva
El expresidente de APEDE, señaló que uno de los efectos más visibles de las crisis es la salida de más de ocho millones de venezolanos de su país. A su juicio, este fenómeno refleja el colapso social e institucional y tiene consecuencias directas en las naciones receptoras de migrantes, entre ellas Panamá.
Añadió que las denuncias por detenciones arbitrarias y la presencia de ciudadanos extranjeros privados de libertad refuerzan la preocupación internacional sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela.
Estrategia de Estados Unidos y el factor petróleo
Sobre la postura de Estados Unidos, Troncoso consideró que las acciones anunciadas responden a una estrategia cuidadosamente planificada. Explicó que el manejo del petróleo venezolano desde aguas internacionales busca ejercer presión económica sin recurrir a un conflicto armado interno.
Advirtió que en un eventual proceso judicial contra Nicolás Maduro sería largo y complejo, descartando escenarios de negociaciones rápidas o canjes directos, y señalando que una transición política no se daría en corto plazo.
Paralelos entre Panamá y Venezuela
Troncoso comparó la situación venezolana con la vivida en Panamá durante la dictadura de Manuel Noriega, destacando similitudes en el control del poder y las amenazas externas, pero también diferencias importantes en el contexto geopolítico.
Recordó que en Panamá la presencia militar estadounidense y la protección del Canal fueron factores decisivos, mientras que en Venezuela pesan hoy temas como el narcotráfico y la seguridad regional.
Panamá y la postura frente a Venezuela
El exdirigente calificó como acertada la decisión del presidente, José Raúl Mulino, de no reconocer un gobierno venezolano cuestionado. Señaló que la experiencia histórica panameña frente a regímenes autoritarios permite entender una postura basada en principios democráticos.
Concluyó que la oposición venezolana enfrenta un escenario desigual y riesgoso, por lo que cualquier proceso de cambio será prolongado y dependerá en gran medida de la presión internacional y de decisiones estratégicas fuera del país.



