El Senado de los Estados Unidos rechazó una resolución que buscaba limitar la intervención militar ordenada por el presidente Donald Trump contra Irán sin autorización previa del Congreso.
Propuesta buscaba limitar poderes de guerra del presidente
La resolución fue impulsada por el senador demócrata Tim Kaine y contó con el respaldo del republicano Rand Paul.
El objetivo era obligar al Gobierno estadounidense a obtener la aprobación del Congreso antes de continuar o ampliar las operaciones militares contra Irán, en línea con las disposiciones constitucionales sobre la declaración de guerra.
Sin embargo, la propuesta tenía pocas probabilidades de prosperar debido a que la oposición se encuentra en minoría en ambas cámaras del Congreso.
Senado respalda la estrategia de la Casa Blanca
La mayoría de los senadores republicanos votó en contra de la medida, lo que fue interpretado como un respaldo político a la estrategia militar de la administración Trump en el conflicto con Irán.
El debate en el Capitolio se intensificó después de que el presidente criticara a varios legisladores de su partido que anteriormente apoyaron iniciativas similares para limitar sus poderes militares en otros escenarios internacionales.
De esos legisladores, solo Rand Paul volvió a votar a favor de restringir las facultades presidenciales en materia de guerra.
Demócratas advierten sobre posible envío de tropas
Durante el debate, algunos senadores demócratas alertaron sobre la posibilidad de que Estados Unidos considere desplegar tropas terrestres en territorio iraní.
El senador Richard Blumenthal señaló que, tras una sesión informativa confidencial con funcionarios del Gobierno, existe preocupación sobre una posible escalada del conflicto.
Cámara de Representantes también votará resolución similar
La Cámara de Representantes de Estados Unidos tiene previsto votar una resolución similar sobre poderes de guerra.
El presidente de la Cámara, Mike Johnson, afirmó que cree contar con los votos suficientes para derrotar también esa iniciativa.
Incluso si ambas cámaras aprobaran la resolución, el presidente Trump podría vetarla, y para anular ese veto sería necesaria una mayoría de dos tercios en el Congreso, un escenario considerado poco probable.






