La cifra de personas fallecidas en las cárceles de El Salvador tras su detención bajo el régimen de excepción, vigente desde marzo de 2022, se elevó al menos a 537, según informó este miércoles la organización no gubernamental Socorro Jurídico Humanitario (SJH).
Señaló que "lo que es aún más alarmante es que el 94% de estas personas no tenían perfil de pandilleros, y sus vidas se apagaron en un contexto de total impunidad".
Según ha dicho en otras ocasiones el SJH, las muertes se han registrado principalmente en la cárceles que albergan a la mayoría de los más de 92.000 detenidos bajo este régimen y que en su gran mayoría no tienen condenas, mientras que poco se conoce de la reconocida cárcel del Centro de Confinamiento contra el Terrorismo (Cecot).
De acuerdo con un informe del SJH divulgado a finales de enero, la violencia física encabeza las causas de muerte de presos en las prisiones de El Salvador, con cerca del 32 % de los casos reportados.
Régimen de excepción desde 2022
El informe, que recaba "las versiones de familiares", ya que la información oficial se encuentra bajo secreto, indica que el 31,8 % de los casos fueron "muertes violentas", mientras que un 31,6 % de las personas habría fallecido por "falta de atención médica por enfermedades".
El régimen de excepción en El Salvador se implementa desde marzo de 2022, tras una escalada de violencia de las pandillas que se cobró la vida de más de 80 personas en un fin de semana.
El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, ha defendido la continuidad de esta medida, que cuenta con alta popularidad entre la población, con el respaldo de la Asamblea Legislativa, dominada por el partido gobernante Nuevas Ideas (NI).
A marzo de este año, distintas organizaciones humanitarias contabilizan al menos 6.889 denuncias de víctimas de violaciones de derechos humanos, en un 98 % de los casos por detención arbitraria y en un 75 % con responsabilidad de los agentes de la Policía.





