Con elecciones en el horizonte y unos sondeos con malos augurios, el gobierno británico decidió tomar medidas anunciando el lunes el inesperado regreso a la política del ex primer ministro David Cameron como nuevo canciller, en sustitución de James Cleverly, que pasó a Interior, tras la destitución de la controvertida Suella Braverman. Este movimiento a tres bandas fue provocado por la decisión del primer ministro Rishi Sunak de cesar a Braverman, tras sus críticas a la policía y después de haberse visto envuelta en varias polémicas.
Cameron, de 57 años, había dejado el poder en 2016, tras la victoria del Brexit en el referéndum sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), a la que el entonces líder conservador se oponía, y no le quedó otra opción que dimitir. El entonces primer ministro había perdido su apuesta al impulsar un referéndum de alto riesgo sobre una cuestión que fragmentaba al Partido Conservador.
- Siete años alejado -
Para poder entrar en el gobierno, Cameron, que no era diputado, fue nombrado en la Cámara de los Lores (alta) del Parlamento británico, según Downing Street. Pese a su alejamiento de la política estos últimos siete años, Cameron dijo esperar que su "experiencia" de más de una década al frente del partido conservador y seis años al frente del gobierno (2010-2016), le sirvan para "ayudar" a Sunak a hacer frente a los "desafíos" internacionales, citando la guerra en Ucrania y a la crisis en Medio Oriente, según un mensaje publicado en X. Cameron representa un ala más moderada dentro del partido frente a la muy conservadora Suella Braverman.
La situación de Braverman, de 43 años, había llegado a un punto crítico a finales de la semana pasada, cuando desde varios frentes se pidió su cese, después de que la ministra criticara, en una columna en The Times, a la policía de Londres, tras la autorización de la marcha propalestina que tuvo lugar el sábado. El artículo no había recibido luz verde de Downing Street, contrariamente a las normas a seguir, con comentarios, por parte de Braverman, que socavaban la independencia operativa de la policía.
- Polémicas -
Algunos sectores de la sociedad británica acusaron a Braverman de haber creado un clima tenso en la manifestación propalestina del sábado, que reunió a 300.000 personas y que trató de ser frenada por grupos de extrema derecha. Esta controversia es la última de una serie de polémicas en torno a Braverman, que llegó a finales del año pasado a la cartera de Interior.
En otro mensaje que también causó revuelo, Braverman afirmó que quería impedir que las personas sin hogar instalen sus carpas en la vía pública, añadiendo que se trata "de un modo de vida de su elección", levantando muchas críticas. El nuevo ministro del Interior, James Cleverly, expresó su "compromiso" para "detener la llegada de barcos" con migrantes irregulares, que cruzan el canal de la Mancha desde las costas francesas. Con las elecciones legislativas en el horizonte, que deben celebrarse antes de enero de 2025, y con los laboristas con amplia ventaja en los sondeos, se esperaba esta reorganización del gobierno desde hace semanas.