El presidente de Rusia Vladímir Putin reconoció este domingo 28 de junio que el país atraviesa "cierta escasez" de combustible causada por los repetidos ataques ucranianos contra infraestructuras de hidrocarburos rusas, con el fin de debilitar la ofensiva militar de Moscú.
"En este momento estamos observando cierta escasez, pero no es crítica", añadió.
El mandatario señaló que la primera tarea de las autoridades es aumentar las capacidades de defensa aérea y garantizar el suministro de combustible, particularmente en Crimea.
Anexionada por Moscú en 2014, la península de Crimea fue declarada en "situación de emergencia" el viernes debido a la ola de ataques de Kiev, que ha obligado a las autoridades a suspender la venta de combustible a particulares e imponer cortes de electricidad.
El presidente ruso había prometido horas antes "garantizar" la seguridad del país y abordar los "desafíos" que plantean los ataques durante un congreso de su partido, Rusia Unida, convocado antes de las elecciones parlamentarias de septiembre.
Ucrania ha intensificado su campaña de ataques aéreos en los últimos meses, dirigidos contra Rusia y las regiones ucranianas controladas por Rusia.
Kiev está atacando especialmente la infraestructura energética para cortar el suministro de hidrocarburos que permite al Kremlin financiar su esfuerzo bélico.
Los esfuerzos diplomáticos, con mediación estadounidense, para poner fin a este conflicto están por el momento paralizados.