Internacionales Internacionales -  13 de octubre de 2026 - 06:35

Protestas estudiantiles regresan a calles de Francia, con apoyo de Greta Thunberg

Miles de estudiantes y universitarios retomaron las protestas en Francia para exigir mejores condiciones educativas y mayores inversiones en los liceos

Miles de estudiantes protestan en varias ciudades de Francia

Tras los bloqueos registrados a primera hora de la mañana, miles de personas, principalmente estudiantes de secundaria, universitarios y profesores, comenzaron a manifestarse en distintas ciudades francesas, con el respaldo de organizaciones sindicales.

Las autoridades estimaron una participación de entre 130.000 y 200.000 manifestantes en todo el país. La cifra sería inferior a la de la semana anterior, cuando las protestas congregaron entre 266.000 y 450.000 personas, en una de las mayores movilizaciones estudiantiles desde mayo de 1968.

En Nantes, uno de los participantes, Mariolino, de 16 años, aseguró que el movimiento mantiene su fuerza y advirtió que las vacaciones escolares no acabarán con el descontento.

“Somos muchísimos en Francia los que seguimos motivados. Pensar que la rabia va a desaparecer con las vacaciones es no entender el movimiento”, afirmó. “Somos muchísimos en Francia los que seguimos motivados. Pensar que la rabia va a desaparecer con las vacaciones es no entender el movimiento”, afirmó.

En París, una marcha estaba prevista desde el mediodía, hora GMT, hasta la zona de los Inválidos, cerca de las oficinas del primer ministro, Sébastien Lecornu, y del Ministerio de Educación.

Greta Thunberg respalda las protestas estudiantiles

La activista sueca Greta Thunberg expresó su respaldo a los estudiantes durante una visita al liceo Paul Éluard, en Saint-Denis, al norte de París, uno de los puntos centrales de las movilizaciones.

Thunberg afirmó sentirse “enormemente orgullosa de los estudiantes franceses” y cuestionó la falta de inversión en los centros educativos.

“Nos están robando nuestro futuro y, como hemos podido comprobar aquí, las escuelas no reciben las inversiones que necesitan. Esto envía un mensaje a los jóvenes: ‘En nuestra sociedad, ustedes no son una prioridad’”, manifestó. “Nos están robando nuestro futuro y, como hemos podido comprobar aquí, las escuelas no reciben las inversiones que necesitan. Esto envía un mensaje a los jóvenes: ‘En nuestra sociedad, ustedes no son una prioridad’”, manifestó.

El apoyo de la activista se produjo en medio de una semana considerada decisiva para el movimiento, que podría extenderse hasta las protestas convocadas para el sábado contra el aumento del costo de la vida.

¿Qué reclaman los estudiantes franceses?

Las demandas de los estudiantes, en su mayoría de entre 15 y 18 años, se centran en las condiciones de enseñanza y las dificultades que enfrentan durante el último ciclo de secundaria, una etapa clave para acceder a la educación superior.

Entre sus principales reclamos figuran:

  • La falta de sustitutos para cubrir las ausencias de profesores.

  • Las jornadas escolares de hasta diez horas, con largos intervalos entre clases.

  • El deterioro de las aulas y la falta de adaptación de los centros educativos al cambio climático.

  • La falta de transparencia del sistema de admisión universitaria Parcoursup.

Los estudiantes también cuestionan las condiciones en las que reciben clases, luego de haber atravesado los confinamientos por la pandemia de covid-19 durante 2020.

A finales de la semana pasada, el ministro de Educación, Édouard Geffray, anunció la contratación de 3.000 profesores sustitutos. Sin embargo, las organizaciones estudiantiles consideran que la medida es insuficiente y reclaman un plan de inversión de 10.000 millones de euros, equivalentes a unos 11.200 millones de dólares, para mejorar los liceos.

Universidades y liceos afectados por los bloqueos

Las protestas también han tenido repercusiones en el funcionamiento de los centros educativos.

Según la Unión Estudiantil, un sindicato universitario que respalda las movilizaciones de secundaria, alrededor del 90 % de las aproximadamente 70 universidades francesas estaban bloqueadas o cerradas este martes.

En el caso de los liceos, el ministro de Educación informó de una reducción de los cierres preventivos respecto a las semanas anteriores. Cerca de 200 centros permanecían cerrados, de un total de 3.700 en el país.

Aunque las manifestaciones han sido mayoritariamente pacíficas, algunas jornadas anteriores estuvieron marcadas por enfrentamientos violentos entre policías y manifestantes, que dejaron decenas de heridos. Entre los casos reportados figuran un joven que perdió una mano por una granada aturdidora lanzada por agentes y otro que perdió la visión de un ojo.

Macron pide calma mientras aumenta la presión política

El presidente Emmanuel Macron pidió el lunes que las movilizaciones se desarrollen “en calma, con orden y respetando tanto las personas como los bienes”.

Además, acusó al partido de izquierda radical La Francia Insumisa, liderado por Jean-Luc Mélenchon, de intentar aprovechar el descontento de los jóvenes.

Las protestas se producen a menos de siete meses de las elecciones presidenciales para elegir a su sucesor, en un escenario político en el que la ultraderechista Marine Le Pen encabeza los sondeos mencionados en el reporte.

El conflicto educativo coincide con el malestar por el poder adquisitivo y con los esfuerzos del Gobierno para aprobar en el Parlamento el presupuesto de 2027, que contempla un fuerte ajuste fiscal para reducir el déficit y la deuda pública.

Gobierno francés promete revisar las demandas estudiantiles

En respuesta a las movilizaciones, el primer ministro Sébastien Lecornu anunció que presentará enmiendas para recuperar algunas de las propuestas planteadas por los estudiantes de secundaria durante una consulta en línea.

Entre las principales preocupaciones identificadas figuran los horarios escolares sobrecargados y los problemas de infraestructura en los centros educativos.

Sin embargo, las organizaciones estudiantiles mantienen sus críticas y consideran que las medidas anunciadas hasta ahora no responden a la magnitud de sus demandas.

La evolución de las protestas durante esta semana será clave para determinar si el movimiento pierde fuerza durante las vacaciones de otoño o si, por el contrario, amplía su alcance y se suma a las movilizaciones contra el costo de la vida previstas para el sábado.