El nuevo presidente electo de Perú, el izquierdista Pedro Castillo, aseguró que su gobierno no va a copiar "modelos" extranjeros e afirmó que no es "chavista" ni "comunista".
"Rechazo rotundamente que vamos a traer modelos de otros países. No somos chavistas, no somos comunistas, no somos extremistas, menos somos terroristas", agregó el maestro de escuela rural al rechazar los calificativos que le dan sus adversarios.
Castillo fue proclamado el lunes como presidente electo por el JNE, que demoró seis semanas en revisar impugnaciones de votos y apelaciones antes de declararlo ganador del balotaje del 6 de junio.
El JNE le entregó este viernes su credencial, un diploma en una carpeta de cuero, en una ceremonia efectuada en el auditorio del Ministerio de Cultura en Lima, a la que asistieron pocas autoridades como medida de precaución por la pandemia. También recibió el simbólico documento la nueva vicepresidenta, Dina Boluarte.
Durante el evento el nuevo presidente lucía su sombrero blanco de copa alta, atuendo tradicional de los campesinos de su natal Cajamarca (norte).
La gobernabilidad es uno de los retos de Pedro Castillo, tras una polarizada campaña electoral y las convulsiones políticas del último quinquenio, que condujeron a Perú a tener tres presidentes en noviembre de 2020.
El presidente electo, de 51 años, debe anunciar en cualquier momento los nombres de su jefe de gabinete y ministros claves.
El mandatario interino Francisco Sagasti entregará el mando a Castillo el 28 de julio.
El exmaestro de escuela rural superó en el balotaje por estrecho margen a la candidata derechista Keiko Fujimori, quien inicialmente denunció "fraude", sin aportar pruebas concluyentes, aunque poco antes de la proclamación dijo que reconocería los resultados.
Los observadores de la OEA, así como Estados Unidos y la Unión Europea, dijeron que el proceso electoral fue limpio.
El titular del JNE, Jorge Luis Salas, rechazó nuevamente en su discurso los señalamientos de fraude.





