La coalición del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, se posiciona por delante de la oposición en el recuento parcial de las elecciones legislativas, aunque todavía no alcanza la mayoría necesaria para controlar el Parlamento. Con el 66,3% de los votos escrutados, el bloque de derecha y extrema derecha obtiene 54 de los 120 escaños, frente a los 48 de la coalición opositora liderada por el centrista Gadi Eisenkot.
La votación, celebrada el martes, estuvo marcada por una elevada participación ciudadana y por el debate sobre el futuro político de Netanyahu, quien ha gobernado Israel durante casi dos décadas, en distintos periodos, y ha encabezado la respuesta militar a los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023.
Netanyahu y Eisenkot buscan formar gobierno
Tanto Netanyahu como Eisenkot reivindicaron su intención de formar un nuevo gobierno, pese a que ninguno de los dos bloques cuenta, por ahora, con los 61 escaños necesarios para alcanzar la mayoría parlamentaria.
Las encuestas a pie de urna habían anticipado un resultado ajustado, con alrededor de 51 escaños para cada uno de los principales bloques, una proyección que dejaba a ambos lejos del control del Legislativo.
Ante este escenario, Israel podría enfrentar semanas de negociaciones para establecer alianzas políticas. Si las conversaciones fracasan, no se descarta la posibilidad de convocar nuevas elecciones.
Mientras no se concrete la formación de un nuevo Ejecutivo, Netanyahu podría permanecer como primer ministro interino, una situación que le permitiría continuar al frente del gobierno durante el proceso de negociación.
Los resultados definitivos se esperan para el jueves por la noche o el viernes por la mañana.
Los partidos árabes podrían ser decisivos en el Parlamento
Uno de los elementos más relevantes de los resultados parciales es el avance de las listas árabes israelíes, a las que las encuestas a pie de urna atribuyeron entre 18 y 19 escaños.
Esta representación podría abrir una vía para que el bloque de Eisenkot consiga respaldo parlamentario suficiente para formar gobierno, siempre que logre un acuerdo con las formaciones árabes.
No obstante, durante la campaña electoral, Eisenkot había descartado gobernar con legisladores árabes israelíes, una postura similar a la defendida por Netanyahu, quien ha cuestionado la legitimidad de un Ejecutivo que dependa de esos votos.
El líder del principal partido de izquierda de Israel e integrante del bloque opositor, Yair Golan, pidió este miércoles superar esas divisiones y buscar una alianza con los ciudadanos árabes.
El dirigente añadió que existe la oportunidad de formar un gobierno de cambio en asociación con los ciudadanos árabes de Israel.
Las formaciones árabes también podrían respaldar determinadas votaciones parlamentarias para facilitar la continuidad de un gobierno minoritario, sin necesidad de incorporarse formalmente a una coalición.
Los árabes israelíes, también conocidos como ciudadanos palestinos de Israel, representan aproximadamente el 21% de la población del país.
Netanyahu promete un gobierno de derecha
Durante un encuentro con sus seguidores en un centro de convenciones de Jerusalén, Netanyahu prometió trabajar para establecer un "gobierno de derecha fuerte".
El primer ministro también defendió la unidad de la mayoría judía y sionista, en medio de las negociaciones que podrían definir el futuro político de Israel.
Sin embargo, su intervención fue más breve de lo habitual y no incluyó una proclamación directa de victoria electoral.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles ante periodistas que su respaldo a Netanyahu había ayudado "mucho" al primer ministro durante los comicios.
El apoyo de Washington se convirtió en uno de los elementos mencionados durante la campaña, en un contexto marcado por los conflictos regionales y las tensiones diplomáticas que enfrenta Israel.
Eisenkot reclama un cambio político y advierte a Netanyahu
Por su parte, Eisenkot se dirigió a sus seguidores en Tel Aviv y pidió que la seguridad nacional no se utilice con fines políticos.
El dirigente opositor también calificó al primer ministro de interino y sostuvo que ya no cuenta con un mandato ni con la confianza de la ciudadanía.
Tras una participación cercana al 78%, la más alta desde 1999 según los datos citados en el reporte electoral, Eisenkot defendió la necesidad de avanzar rápidamente hacia la formación de un nuevo gobierno y evitar una segunda votación.
Eisenkot, exjefe militar y figura relativamente nueva en la política electoral, comparte varias de las posiciones de Netanyahu en materia de seguridad. También ha respaldado la ofensiva militar israelí en Gaza tras los ataques del 7 de octubre de 2023.
Sin embargo, durante la campaña se comprometió a promover un entorno político más inclusivo dentro de Israel y a frenar la violencia de colonos en Cisjordania.
La guerra y el aislamiento internacional marcan las elecciones
Los comicios se celebraron en un contexto de creciente tensión regional y cuestionamientos internacionales hacia Israel por su actuación militar en Gaza, la guerra con Irán, la expansión de los asentamientos y la violencia en la Cisjordania ocupada.
Estos factores forman parte del escenario político en el que Netanyahu busca mantenerse en el poder y Eisenkot intenta construir una alternativa de gobierno.
El resultado final dependerá del cierre del escrutinio y de la capacidad de los bloques para alcanzar acuerdos parlamentarios.
Por ahora, el recuento refleja un Parlamento dividido en el que la coalición de Netanyahu mantiene una ventaja parcial, pero los escaños de los partidos árabes y las posibles alianzas podrían resultar determinantes para definir quién consigue formar el próximo gobierno de Israel.