El astronauta estadounidense Jim Lovell, quien en 1970 comandó la misión Apolo 13 a la Luna que casi termina en desastre tras una explosión en pleno vuelo, falleció a los 97 años, anunció la NASA este viernes, entidad que además envió condolencias a los familiares del capitán desaparecido.
La misión Apolo 13, lanzada el 11 de abril de 1970, apenas nueve meses después de que Neil Armstrong se convirtiera en el hombre en pisar la Luna, iba a ser el tercer alunizaje de la historia.
Sin embargo, un tanque de oxígeno explotó durante el trayecto y provocó un incidente que el compañero de tripulación de Lovell, Jack Swigert, inmortalizó con la famosa frase "Houston, tenemos un problema".
Luego vino una caótica odisea espacial que Estados Unidos siguió minuto a minuto desde la Tierra, con el temor de perder a sus primeros astronautas en el espacio.
Pero el liderazgo de Lovell, apodado "Smilin' Jim" por sus compañeros, sirvió para llevar a su tripulación de regreso al planeta, en un acto heroico que le valió numerosos elogios.
El carácter y la firme valentía de Lovell "ayudaron a nuestra nación a llegar a la Luna y convirtieron una posible tragedia en un éxito del que aprendimos muchísimo", declaró la NASA.
Según la agencia, Lovell también fue uno de los tres astronautas en orbitar la Luna por primera vez durante la misión Apolo 8, en 1968, allanando el camino para el primer alunizaje.