El papa León XIV llamó este lunes a los países europeos a ceder en algunas posiciones en favor de la paz y a recuperar el diálogo en un escenario internacional marcado por la guerra en Ucrania, las tensiones geopolíticas y el aumento del gasto militar.
León XIV pide “audacia en la negociación”
En su intervención, el papa se refirió a la guerra en Ucrania y lamentó el regreso de los conflictos armados al continente europeo.
El pontífice calificó la guerra como una nueva “inútil masacre” que provoca numerosas víctimas civiles, retomando una expresión utilizada anteriormente por el papa Benedicto XVI.
El llamado se produce en un contexto marcado por la continuidad de la guerra en Ucrania y las diferencias entre los países europeos sobre la manera de abordar sus relaciones con Rusia.
El papa cuestiona la “mentira y el engaño” en la política
León XIV también expresó preocupación por el deterioro de las relaciones entre países y por la pérdida de confianza en la palabra de los dirigentes.
En su discurso, el papa defendió el papel del derecho internacional y el multilateralismo como herramientas para evitar que las relaciones internacionales queden determinadas por la voluntad de dominación de unos Estados sobre otros.
Metz y el vínculo con la construcción europea
La elección de Metz para el discurso tuvo también un significado histórico. La ciudad y la región fueron escenario de disputas entre Francia y Alemania durante décadas, hasta la Segunda Guerra Mundial.
Además, en esta zona nació Robert Schuman, uno de los considerados padres fundadores de la Unión Europea. El Vaticano impulsa actualmente su causa de beatificación.
El proyecto europeo surgió después de la devastación provocada por las guerras del siglo XX, pero en las últimas décadas ha enfrentado nuevos desafíos, entre ellos las diferencias políticas sobre migración, la salida del Reino Unido de la Unión Europea y las posiciones divergentes frente a Rusia.
León XIV pide integrar a migrantes y refugiados
El pontífice también abordó la situación de los migrantes y refugiados y pidió a Europa recibirlos e integrarlos.
En este sentido, llamó a “integrar como en la propia familia” a quienes llegan al continente en busca de protección o mejores condiciones de vida.
Al mismo tiempo, advirtió sobre lo que calificó como “la ilusión del rearme”, en momentos en que los países europeos incrementan sus presupuestos de defensa ante las crecientes tensiones con Rusia.





