Joe Biden "no era apto" para ser candidato presidencial y "ciertamente no es apto para servir" como presidente, dijo el domingo su rival republicano Donald Trump, después de que el mandatario estadounidense anunció que abandona la carrera por la Casa Blanca en los comicios de noviembre.
Durante meses, Donald Trump y sus aliados han expresado preocupación y críticas por el estado de salud del presidente saliente, de 81 años. Difundían videoclips con cada uno de sus pasos en falso: sus tartamudeos, errores al hablar y tropezones.
En la convención republicana de Milwaukee (norte), J.D. Vance, candidato elegido por Trump para ser su compañero de fórmula, también dio rienda suelta a sus acusaciones contra el demócrata.
Con su retirada, la campaña del candidato republicano que sobrevivió a un intento de asesinato, se ve obligada a dar un giro estratégico.
"La retirada de Biden es una mala noticia para Trump", afirmó a la AFP Henry Olsen, del centro de reflexión conservador Ethics and Public Policy Center.
El presidente Biden tiene, "a estas alturas de su presidencia, el nivel de aprobación más bajo jamás registrado en las encuestas para un primer mandato y está irremediablemente lastrado por su edad", señaló el analista político antes del anuncio de retirada este domingo.
Hubiera sido "mucho mejor para Trump presentarse contra él que contra cualquier otro posible oponente", añadió.
Hasta hace poco el equipo de campaña del republicano había minimizado las posibilidades de tal retirada, pero recientemente ha trabajado entre bastidores en ataques contra la vicepresidenta Kamala Harris, que antes de recibir este domingo el respaldo de Biden para ser la candidata demócrata ya sonaba como la posible sustituta en la contienda electoral.
Esta exsenadora por California de 59 años que se convirtió en la primera mujer y la primera afroestadounidense y persona de origen asiático en ser vicepresidente de Estados Unidos, puede tener que competir con otras figuras del Partido Demócrata para ser elegida.