Irán advirtió este martes que no permitirá la exportación de petróleo desde el Golfo Pérsico hacia países hostiles mientras continúe la guerra contra Estados Unidos e Israel, un conflicto que mantiene en alerta a los mercados energéticos y a la comunidad internacional.
La advertencia se produce en medio de una creciente volatilidad en los precios del petróleo, alimentada por el bloqueo de facto del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por donde circula aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado que se consume en el mundo.
Guardia Revolucionaria amenaza con frenar exportaciones de crudo
Los Guardianes de la Revolución de Irán reforzaron el mensaje al advertir que las fuerzas armadas del país impedirán el transporte de petróleo hacia los aliados de Estados Unidos.
La Guardia Revolucionaria también aseguró que Irán será quien determine el final del conflicto, en declaraciones que reflejan el endurecimiento del tono de Teherán frente a sus adversarios.
El pronunciamiento se produce bajo el liderazgo del nuevo líder supremo Mojtaba Jamenei, quien asumió el poder tras la muerte de su padre Alí Jamenei al inicio de la campaña militar.
Donald Trump asegura que la guerra “terminará pronto”
Desde Estados Unidos, el presidente Donald Trump afirmó que el conflicto podría concluir en poco tiempo.
Durante una rueda de prensa en Florida, el mandatario sostuvo que “esto terminará pronto”, aunque no ofreció detalles sobre posibles negociaciones o condiciones para el fin de la guerra.
Trump también señaló que estudia levantar algunas sanciones petroleras a ciertos países para ayudar a estabilizar los precios del crudo, tras una conversación que calificó como “positiva” con el presidente ruso Vladimir Putin.
Las declaraciones del mandatario estadounidense provocaron una caída en los precios del petróleo, que se situaron entre 86 y 90 dólares por barril, además de repuntes en las bolsas de Asia y Europa.
Asimismo, los precios del gas en Europa retrocedieron cerca de un 15 %, reflejando expectativas de una posible reducción de las tensiones.
Más de 5.000 objetivos atacados en diez días de conflicto
El ejército estadounidense informó que ha atacado más de 5.000 objetivos en Irán en los últimos diez días, incluyendo más de medio centenar de navíos iraníes.
Según autoridades iraníes, los bombardeos de Estados Unidos e Israel han dejado más de 1.200 muertos, aunque estas cifras no han podido ser verificadas de manera independiente.
Por su parte, Israel anunció una nueva oleada de bombardeos de gran escala contra Teherán, mientras medios estatales iraníes reportaron ataques en la capital y en otras zonas del país.
Israel asegura que la ofensiva contra Irán continuará
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu afirmó que las operaciones militares seguirán activas.
Washington ha señalado que sus objetivos incluyen destruir las capacidades balísticas de Irán e impedir que el país desarrolle armas nucleares, una acusación que Teherán ha rechazado reiteradamente.
Ataques se expanden por el Golfo y Oriente Medio
En paralelo, Irán continúa con ataques de represalia contra territorio israelí y contra infraestructuras energéticas de países aliados de Estados Unidos en el Golfo.
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Emiratos Árabes Unidos informó ataques con drones y misiles iraníes.
Kuwait y Arabia Saudita aseguraron haber interceptado drones.
Baréin reportó dos muertos tras un ataque contra un edificio residencial en Manama.
En Dubái, donde reside una importante comunidad iraní, algunos ciudadanos han expresado preocupación por el impacto del conflicto.
Líbano también se ve arrastrado al conflicto regional
La guerra también ha intensificado la violencia en Líbano, donde Israel bombardeó este martes el sur y el este del país.
Los ataques comenzaron después de que el movimiento chií Hezbolá, aliado de Irán, lanzara misiles contra Israel el pasado 2 de marzo.
El presidente libanés Joseph Aoun acusó a Hezbolá de empujar al país hacia el “hundimiento” y pidió negociaciones directas con Israel para poner fin a la guerra, pese a que ambos países no mantienen relaciones diplomáticas.
Según autoridades libanesas, los bombardeos israelíes han dejado al menos 486 muertos y más de medio millón de desplazados, cifras que tampoco han sido verificadas de manera independiente.