El movimiento islamista Hamás aseguró el jueves que acatará un alto el fuego en Gaza si la Corte Internacional de Justicia (CIJ) lo reclama, a condición de que Israel haga otro tanto.
Sudáfrica presentó en diciembre un recurso de emergencia ante la CIJ, argumentando que Israel violó la Convención para la Prevención de Genocidios, firmada en 1948, después del Holocausto.
Sudáfrica busca que en un primer momento la corte ordene "medidas cautelares" para proteger a la población palestina de Gaza de eventuales violaciones de esa Convención.
La CIJ, que trata diferendos entre Estados, emite sentencias vinculantes e inapelables, aunque carece de medios para garantizar su aplicación. Tras el inicio de la invasión rusa en Ucrania en febrero de 2022, ordenó en vano a Moscú detener sus operaciones.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ya desestimó las acusaciones de Sudáfrica y dio a entender que no sentiría ningún tipo de obligación para acatar los veredictos de la CIJ.
La CIJ se pronunciará sobre las medidas cautelares pedidas por Sudáfrica, pero no sobre la cuestión de fondo de saber si las operaciones israelíes en Gaza pueden encuadrarse en la figura legal de un genocidio, un debate que puede llevar años.
La guerra estalló el 7 de octubre con la incursión de comandos islamistas que mataron a unas 1.140 personas, en su mayoría civiles, y secuestraron a cerca de 250 en el sur de Israel, según un balance de la AFP a partir de datos oficiales israelíes.
Israel juró "aniquilar" a Hamás y lanzó una ofensiva, con bombardeos incesantes y acciones terrestres en Gaza, que dejaron hasta el momento cerca de 26.000 muertos, en su mayoría mujeres, niños y menores, de acuerdo con el ministerio de Salud del territorio palestino.





