El vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, anunció que el primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, visitará el país centroamericano el 16 y 17 de noviembre para discutir el futuro del contingente militar salvadoreño desplegado en territorio haitiano, cuya fecha de retirada todavía no ha sido definida.
El Salvador desplegó 2.000 militares en Haití
El envío de tropas salvadoreñas a Haití se produjo después de una emboscada registrada el 18 de octubre de 2026 contra un vehículo de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), respaldada por Naciones Unidas, en la zona de Santo, en Croix-des-Bouquets, a las afueras de Puerto Príncipe.
Durante el ataque desaparecieron cuatro ciudadanos salvadoreños.
En respuesta, el Gobierno de Nayib Bukele desplegó un contingente de 2.000 militares, incluidos integrantes de fuerzas especiales, vehículos blindados y apoyo aéreo.
Eandatario presentó la operación como una misión para localizar y rescatar con vida a los cuatro salvadoreños, y rechazó que se tratara de una invasión.
Gobierno salvadoreño asegura que operación ha reducido la presencia de pandillas
Ulloa afirmó que las tropas salvadoreñas han avanzado en las operaciones en Croix-des-Bouquets, una zona ubicada a unos 10 kilómetros de Puerto Príncipe y donde operan grupos armados.
El vicepresidente también aseguró que la intervención provocó reacciones entre las estructuras criminales. Según explicó, Wilson Joseph, alias Lanmò San Jou, líder de la pandilla 400 Mawozo, habría enviado una carta a Naciones Unidas para solicitar una tregua y abrir negociaciones.
El Salvador descarta sustituir a la misión internacional de la ONU
Pese a defender los resultados de la intervención, Ulloa aseguró que El Salvador no pretende reemplazar a la Fuerza de Supresión de Pandillas respaldada por Naciones Unidas, que colabora con la Policía haitiana para restablecer la seguridad.
Sin embargo, cuestionó los resultados de los recursos destinados por el organismo internacional a Haití y comparó esa inversión con el despliegue salvadoreño.
El vicepresidente reconoció que no dispone de cifras sobre el costo económico de la operación, aunque aseguró que el Gobierno salvadoreño está financiando íntegramente la misión.
Intervención militar genera cuestionamientos por la violencia en Haití
El despliegue salvadoreño también ha generado críticas de sectores que cuestionan su contribución a la estabilidad del país caribeño.
Entre las voces que han expresado preocupación figura Médicos Sin Fronteras, que alertó sobre una posible "explosión de violencia" en medio de las operaciones de seguridad.
Por ahora, no existe una fecha definida para el regreso de los militares salvadoreños. La reunión prevista entre Ulloa y el primer ministro haitiano permitirá discutir la continuidad de la misión y el papel que tendrá el contingente en los esfuerzos para recuperar la seguridad en Haití.








