El Gobierno de Estados Unidos negó a través de todas las vías posibles, que Irán le notificara con antelación de cuándo iba a producirse el ataque contra Israel y de los objetivos que tenía previsto golpear, contradiciendo la versión del Gobierno iraní y otros países vecinos.
Kirby reconoció que hubo varias comunicaciones con Irán antes del ataque a través de Suiza, que actúa como intermediario entre las dos naciones; pero aseguró que, en ningún momento, hubo “ningún mensaje sobre cuándo sería el ataque o contra qué objetivos”.
Portavoces del Departamento de Estado y del Pentágono defendieron también esta misma versión, que contradice lo dicho por el ministro de Exteriores de Irán, Hossein Amir-Abdollahian, que asegura que notificaron con 72 horas de antelación a Washington del ataque.





