El papa León XIV cuestionó este viernes algunas prácticas vinculadas con los avances de la ciencia y la tecnología, entre ellas las manipulaciones genéticas, la gestación subrogada, la compra de órganos y la muerte programada, al considerar que pueden convertirse en “derivas” cuando no están guiadas por la conciencia.
León XIV defiende el derecho a la vida
Durante su intervención, León XIV sostuvo que la protección de la vida constituye un principio fundamental dentro del marco de los derechos humanos.
Sus palabras se producen en un contexto de debate en Francia sobre cuestiones relacionadas con el aborto, la eutanasia y el suicidio asistido, asuntos que han generado posiciones encontradas en el ámbito político, social y religioso.
El debate sobre ciencia y tecnología
León XIV vinculó sus críticas con el desarrollo científico y tecnológico y llamó la atención sobre la necesidad de que estos avances estén acompañados por criterios éticos y de conciencia.
Entre las prácticas mencionadas por el pontífice estuvieron la gestación subrogada, las intervenciones sobre el material genético, la comercialización de órganos y determinadas formas de asistencia médica al final de la vida.
El papa planteó así la necesidad de analizar las implicaciones humanas y éticas asociadas con el desarrollo de nuevas tecnologías y procedimientos médicos.
Francia y los cambios en su legislación
Las declaraciones del pontífice tuvieron lugar en Francia, país que en marzo de 2024 incorporó explícitamente la libertad de recurrir a la interrupción voluntaria del embarazo en su Constitución.
El debate sobre el final de la vida también ha ocupado un lugar destacado en la agenda francesa. El Parlamento aprobó en mayo de 2025 una propuesta de ley sobre ayuda a morir, aunque su entrada en vigor y desarrollo dependen del proceso legislativo correspondiente.
En este escenario, las declaraciones de León XIV vuelven a colocar en el centro del debate la relación entre derechos humanos, avances científicos, autonomía individual y principios éticos.





