El papa León XIV pidió no dejarse llevar por "sentimientos de rabia o deseos de venganza" y ser instrumentos de reconciliación en un mundo azotado por la destrucción, durante la audiencia general celebrada este miércoles en la plaza de San Pedro ante miles de personas.
Mientras que a los fieles de lengua árabe, en particular a los procedentes del Líbano y de Tierra Santa, les indicó que "el cristiano está llamado a dar testimonio de que el amor y el perdón son más grandes que cualquier herida y más fuertes que cualquier injusticia".
En sus llamamientos, el pontífice estadounidense y peruano no hizo referencia a las guerras en Gaza y Ucrania como en otras ocasiones y sólo hizo referencia a la situación en Madagascar.
Preocupación por la violencia en Madagascar
"Me entristecen las noticias que llegan desde Madagascar sobre los violentos enfrentamientos entre las fuerzas del orden y los jóvenes manifestantes, que han provocado la muerte de algunos de ellos y un centenar de heridos", dijo.
Y pidió que "se evite siempre toda forma de violencia y se favorezca la búsqueda constante de la armonía social mediante la promoción de la justicia y el bien común".




