El fenómeno de El Niño continuará fortaleciéndose durante los próximos meses y alcanzaría su punto máximo en diciembre de 2026, según una nueva alerta de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que advierte que podría convertirse en uno de los episodios más intensos registrados desde al menos 1950.
El Niño alcanzaría su punto máximo en diciembre
De acuerdo con el boletín mensual de la OMM sobre el clima estacional global, El Niño seguirá intensificándose antes de alcanzar su “punto álgido” en diciembre.
El fenómeno consiste en un calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial central y oriental, capaz de modificar los vientos, la presión atmosférica y las precipitaciones a escala mundial.
El Niño suele presentarse cada dos a siete años y puede durar entre nueve y 12 meses. Forma parte de un ciclo climático que alterna entre El Niño, La Niña y períodos de condiciones neutrales.
Las temperaturas del Pacífico podrían romper récords
La OMM prevé que las temperaturas de la superficie del mar en las zonas central y oriental del Pacífico tropical alcancen valores sin precedentes entre octubre y diciembre de 2026.
El pronóstico se basa en el consenso de 13 centros meteorológicos nacionales e internacionales.
Según las previsiones citadas por Saulo, existe una probabilidad cercana al 100 % de que el fenómeno persista hasta febrero de 2027 y de que se encuentre entre los episodios más intensos desde que existen registros modernos.
¿Por qué este El Niño podría ser tan intenso?
Uno de los principales indicadores de la intensidad del fenómeno muestra un incremento considerable de las temperaturas del océano.
La anomalía de la temperatura superficial del mar en el Pacífico ecuatorial centrooriental pasó de 1,6 °C por encima de lo normal en junio a 2,5 °C en agosto.
Para octubre, noviembre y diciembre, los pronósticos apuntan a una anomalía cercana a 3,7 °C por encima del promedio.
De concretarse, sería el nivel más elevado desde el inicio de las observaciones y superaría el récord de 2,6 °C registrado durante el episodio de 2015-2016.
El calor acumulado en los océanos aumenta la preocupación
Saulo explicó que El Niño no genera por sí mismo nuevo calor para el planeta, sino que favorece la liberación del calor almacenado en el océano.
La preocupación aumenta porque las aguas que alimentan este fenómeno se encuentran entre las más cálidas registradas.
El fenómeno se desarrolla en un contexto de calentamiento global provocado por las actividades humanas, por lo que sus efectos pueden sumarse a las temperaturas ya elevadas que registra el planeta.
El impacto de El Niño puede prolongarse después del pico
Aunque El Niño suele alcanzar su máxima intensidad entre noviembre y febrero, el aumento de las temperaturas asociado al fenómeno puede manifestarse con cierto retraso.
El episodio anterior contribuyó a que 2023 se ubicara entre los años más cálidos registrados y coincidió con que 2024 alcanzara un récord histórico de temperatura global, según el texto de la OMM citado.
La organización advierte además que las alteraciones en los patrones de lluvia pueden generar impactos importantes sobre la agricultura, los ecosistemas, las economías y las comunidades.
Centroamérica ya enfrenta los efectos de la sequía
Los efectos de El Niño ya se sienten con fuerza en algunas regiones. Centroamérica figura entre las zonas afectadas por la sequía, con reportes de daños en cultivos y afectaciones a animales.
El fortalecimiento previsto para los próximos meses mantiene la atención sobre la disponibilidad de agua, la producción agrícola y el comportamiento de las temperaturas en la región.
La evolución del fenómeno será especialmente relevante durante el último trimestre de 2026, cuando la OMM prevé que El Niño alcance niveles de intensidad que podrían superar registros históricos.







