La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, sostuvo una reunión en Caracas con representantes de Human Rights Watch (HRW), en un acercamiento que se produce 18 años después de la expulsión del entonces director para las Américas de esa organización, José Miguel Vivanco, durante el gobierno del fallecido presidente Hugo Chávez.
De acuerdo con el Gobierno de Venezuela, durante la reunión se abordaron medidas destinadas a favorecer la pluralidad de expresión y la convivencia democrática en el país. El Ejecutivo también señaló que el encuentro permitió ratificar su disposición a fortalecer la paz, la diplomacia y la coordinación con organizaciones multilaterales.
El acercamiento ocurre tras años de tensiones con HRW
La reunión marca un cambio respecto a la relación que mantuvieron las autoridades venezolanas con organizaciones internacionales de derechos humanos durante el gobierno de Hugo Chávez.
En 2008, Chávez expulsó del país a José Miguel Vivanco, entonces director de la División de las Américas de Human Rights Watch, después de que la organización publicara críticas sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela.
HRW ha continuado documentando denuncias de detenciones arbitrarias, restricciones a las libertades civiles y problemas en el sistema de justicia venezolano.
En mayo de 2026, la organización cuestionó además la aplicación de la Ley de Amnistía aprobada por las autoridades venezolanas, al señalar que presentaba deficiencias y que algunas personas detenidas por motivos políticos permanecían excluidas de sus beneficios.
Venezuela anuncia medidas sobre presos políticos y libertad de prensa
Desde la llegada de Rodríguez a la Presidencia encargada, el Gobierno venezolano ha anunciado una serie de medidas relacionadas con los derechos humanos.
Entre ellas se encuentra la aplicación de una Ley de Amnistía para determinados casos de personas detenidas por motivos políticos. HRW, sin embargo, ha señalado que la legislación tiene limitaciones y que su implementación no ha garantizado la liberación de todas las personas que fueron detenidas arbitrariamente.
También se anunció el cierre del centro de detención de El Helicoide, una instalación que durante años fue señalada por organizaciones de derechos humanos por denuncias de tortura y malos tratos.
En materia de libertad de expresión, las autoridades venezolanas anunciaron recientemente el desbloqueo de varios portales informativos que habían permanecido restringidos durante años. La medida forma parte de un proceso más amplio que contempla la restitución del acceso a decenas de medios de comunicación.
ONU advierte que persisten estructuras represivas
El encuentro entre Rodríguez y HRW se produce pocos días después de que una misión de investigación de Naciones Unidas advirtiera que, pese a algunas medidas adoptadas por el nuevo Gobierno, persisten estructuras vinculadas con la represión y los abusos de derechos humanos en Venezuela.
Según el informe citado por Reuters, la salida de Nicolás Maduro del poder estuvo acompañada por una reducción de las detenciones por motivos políticos y por algunas medidas de apertura. Sin embargo, investigadores de la ONU señalaron que los cambios siguen siendo limitados y reversibles, mientras permanecen funcionarios y estructuras vinculadas con abusos anteriores.
La misión también reportó que continúan existiendo personas detenidas arbitrariamente y denuncias de tortura y condiciones inadecuadas en centros penitenciarios.
Un nuevo escenario político para Venezuela
El encuentro con Human Rights Watch ocurre mientras el Gobierno de Rodríguez enfrenta presiones internas y externas para avanzar en reformas relacionadas con los derechos políticos, la libertad de expresión y el sistema de justicia.