El Congreso del Perú vota este miércoles para elegir a un nuevo presidente del Legislativo, quien asumirá automáticamente la Presidencia interina del país hasta el 28 de julio de 2026. La decisión llega un día después de la destitución de José Jerí, apartado del cargo por “inconducta en sus funciones y falta de idoneidad”.
Cuatro aspirantes buscan liderar el Congreso y el Ejecutivo interino
Cuatro legisladores oficializaron su candidatura para presidir el Parlamento:
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María del Carmen Alva, expresidenta del Congreso en 2021 y portavoz de Acción Popular.
José Balcázar, parlamentario de izquierda.
Edgard Reymundo, dirigente socialista con amplia trayectoria.
Héctor Acuña, representante de una agrupación cuestionada por presuntos casos de corrupción.
El elegido asumirá no solo la conducción del Congreso, sino también la jefatura del Estado de forma transitoria hasta la toma de posesión del próximo gobierno.
Perú enfrenta su octavo presidente en una década
Desde 2016, Perú atraviesa una profunda crisis de inestabilidad institucional. De los últimos siete presidentes, cuatro fueron destituidos por el Congreso y dos renunciaron antes de enfrentar un proceso similar. Solo uno logró completar su mandato interino.
Jerí, de 39 años, había asumido el 10 de octubre tras la destitución de Dina Boluarte en un juicio político exprés. Sin embargo, su gestión quedó marcada por investigaciones fiscales por presunto tráfico de influencias, luego de revelarse una reunión encubierta con un empresario chino y presuntas irregularidades en contrataciones dentro de su administración.
Incertidumbre política ante elecciones del 12 de abril
Analistas advierten que la nueva designación no garantiza estabilidad. El politólogo Fernando Tuesta señaló que la crisis podría impactar electoralmente a partidos como Fuerza Popular, liderado por Keiko Fujimori.
Por su parte, el analista Augusto Álvarez advirtió que no se puede asegurar que el nuevo mandatario interino permanezca en el cargo hasta julio de 2026.
La elección del nuevo presidente del Congreso se produce en un contexto de desconfianza ciudadana y preocupación por la transparencia de los próximos comicios, que definirán el rumbo político del país en medio de una prolongada crisis institucional.





