Agentes federales de inmigración de Estados Unidos mataron a un hombre en Mineápolis el sábado, según informaron las autoridades, en el segundo tiroteo mortal contra un civil en esa ciudad este mes, lo que provocó nuevas protestas e indignación. El gobierno estadounidense insistió en que sus agentes actuaron en defensa propia.
Miles de agentes del ICE han sido desplegados en la ciudad, gobernada por los demócratas.
El sábado, como ocurrió tras la muerte de Good, las autoridades federales y locales ofrecieron diferentes evaluaciones del asesinato.
Según las autoridades, el hecho se produjo mientras buscaban a "un extranjero indocumentado buscado por agresión violenta" en una "operación selectiva", según un comunicado.
Un video que circula en redes sociales, y que posteriormente fue confirmado por las autoridades, muestra a varios agentes, incluido al menos uno con un chaleco con la inscripción "POLICÍA", rodeando a una persona en el suelo y golpeándola varias veces. Se escuchan varios disparos.
Otro video del incidente, el cual no ha sido verificado por la AFP, muestra al hombre en un aparente intento de proteger a una mujer de ser rociada con un spray, antes de ser derribado por agentes.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) indicó en X que "un individuo se acercó a los agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos con una pistola semiautomática de 9 mm" y que sus agentes intentaron desarmar al hombre, quien, según afirman, "se resistió violentamente".
Medios locales identificaron al fallecido como Alex Pretti, enfermero de 37 años de edad.
Investigación
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, exigió que las autoridades estatales dirigieran la investigación.
"No se puede confiar en el gobierno federal para liderar esta investigación. El estado se encargará de ello, punto", dijo en una rueda de prensa.
El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, instó más temprano al presidente Donald Trump a poner fin a la operación federal de inmigración.
"Este es el momento de actuar como un líder. Ponga a Mineápolis, ponga a Estados Unidos primero en este momento; logremos la paz. Pongamos fin a esta operación", subrayó.
El presidente Trump acusó a los dos políticos del Partido Demócrata, de "incitar la insurrección".
"El alcalde y el gobernador están incitando la insurrección con su retórica pomposa, peligrosa y arrogante", escribió Trump en su plataforma Truth Social.
El jefe de policía, Brian O'Hara, dijo que la situación después del tiroteo era "increíblemente volátil" y llamó a los residentes a evitar la zona.
"Tiroteo atroz"
Walz había denunciado poco antes "otro tiroteo atroz" por parte de agentes federales, en momentos en que Mineápolis se ve sacudida por manifestaciones contra la presencia de ICE.
"Minnesota ya está harta. Esto es repugnante", dijo Walz en X.
"El presidente debe poner fin a esta operación. Saquen a los miles de oficiales violentos y sin entrenamiento de Minnesota. Ahora", agregó.
La representante de Minnesota Ilhan Omar calificó el tiroteo de ser "una ejecución" y acusó a Trump de convertir Minneapolis en "zona de guerra".
"Donald Trump y todos sus subordinados que ordenaron este despliegue del ICE: vean el horrible video del asesinato de hoy. El mundo está mirando", dijo en X la senadora demócrata Amy Klobuchar.
Mineápolis ha sido sacudida por protestas cada vez más tensas desde que agentes federales dispararon y mataron a Renee Nicole Good, de 37 años, el 7 de enero.
Una autopsia concluyó que fue un homicidio, lo cual no significa automáticamente que se haya cometido un delito. El oficial responsable de los disparos que mataron a Good, Jonathan Ross, no ha sido suspendido ni acusado.
La indignación pública en Minnesota se reavivó esta semana con el caso de Liam Conejo Ramos, de cinco años, y su padre, Adrian Conejo Arias, de nacionalidad ecuatoriana, detenidos el martes cuando llegaban a su residencia.
Trump ya ha amenazado antes con invocar la Ley de Insurrección para enviar soldados a Minnesota, donde continúan las protestas por la campaña antiinmigración del gobierno federal.





