Jennifer Delgado, directora ejecutiva de la Asociación Panameña para la Planificación Familiar (APLAFA), advirtió sobre el aumento de los casos de cáncer de mama en Panamá, la baja cobertura de los exámenes para detectar el cáncer cervicouterino y las deficiencias en la prevención de embarazos adolescentes y delitos sexuales.
La representante de APLAFA también cuestionó las limitaciones en el acceso a pruebas de detección temprana, particularmente el Papanicolaou, y consideró necesario fortalecer las campañas de prevención, la educación sexual y los servicios de salud.
Cáncer cervicouterino: APLAFA advierte sobre baja cobertura del Papanicolaou
Delgado destacó que el cáncer cervicouterino tiene una particularidad: puede prevenirse en gran medida mediante la vacunación y la detección temprana de lesiones premalignas o malignas.
Sin embargo, advirtió que la cobertura de pruebas como el Papanicolaou y las citologías cervicales continúa siendo baja en el país.
A su juicio, el Estado y el Ministerio de Salud necesitan desarrollar una campaña más amplia y focalizada para incentivar a las mujeres a realizarse estos exámenes, ampliar su cobertura y garantizar que los resultados se entreguen oportunamente.
La directora ejecutiva de APLAFA indicó que en sus clínicas han recibido testimonios de pacientes que aseguran que los resultados de estas pruebas en el sistema público pueden tardar hasta tres meses, mientras que en sus instalaciones los entregan en siete días hábiles.
También alertó sobre casos atendidos en San Miguelito y Colón, donde mujeres de entre 30 y 35 años acudieron a realizarse un Papanicolaou y tuvieron que ser referidas inmediatamente a servicios de oncología.
Embarazo adolescente en Panamá: 7,767 jóvenes estaban en control en 2022
Otro de los temas abordados fue la prevención del embarazo adolescente. Delgado señaló que en 2022 se registraron 7,767 adolescentes en control por embarazo, una cifra que, según manifestó, evidencia una deuda histórica del Estado en materia de prevención.
Consideró que se necesitan políticas públicas efectivas en escuelas y comunidades para garantizar que los adolescentes tengan acceso a información sobre salud sexual y reproductiva, prevención de infecciones de transmisión sexual (ITS) y toma de decisiones responsables.
Asimismo, planteó la necesidad de contar con servicios de salud accesibles y libres de estigmas, donde los jóvenes puedan recibir orientación y atención sin temor a ser discriminados.
No obstante, subrayó que el embarazo adolescente también debe abordarse desde la protección de la niñez y la prevención de la violencia sexual.
En ese sentido, insistió en que la prevención debe incluir cambios culturales, especialmente entre los hombres, así como nuevas formas de relacionamiento que rechacen cualquier tipo de violencia contra las niñas.
APLAFA alerta por cerca de 6,000 delitos sexuales en Panamá
Delgado también expresó preocupación por las estadísticas de delitos sexuales. Según indicó, el año pasado se registraron alrededor de 6,000 casos en el país, entre los que figuran violaciones y actos de carácter sexual contra menores de edad.
La directora ejecutiva consideró que la respuesta no debe concentrarse exclusivamente en el aumento de las penas o la creación de nuevos delitos, sino también en fortalecer las estrategias de prevención.
Entre las medidas que propuso mencionó la educación dirigida a los hombres para promover cambios culturales, así como programas para que las niñas conozcan sus derechos, identifiquen comportamientos abusivos y sepan cómo denunciar situaciones de violencia.
También destacó la importancia de establecer espacios seguros en los centros educativos, donde las menores puedan comunicar estas situaciones y recibir atención oportuna.
APLAFA realiza 47 salpingectomías y cerca de 300 vasectomías
En cuanto a los avances de la institución, Delgado destacó la apertura de la Unidad de Procedimientos Ambulatorios de APLAFA, ubicada en La Locería, como uno de los principales hitos del año.
La instalación permitió reactivar el servicio de salpingectomía, un procedimiento de esterilización femenina que había sido suspendido mientras se realizaban remodelaciones y adecuaciones para cumplir con los estándares sanitarios.
Desde la reactivación, la organización ha realizado 47 procedimientos, una cifra que, según Delgado, refleja la demanda de este servicio en el país.
Otro resultado destacado ha sido el incremento de la participación masculina en la planificación familiar. En lo que va del año, APLAFA ha realizado cerca de 300 vasectomías.
Delgado atribuyó este crecimiento a las campañas de orientación dirigidas a los hombres para derribar mitos sobre este procedimiento y promover una responsabilidad compartida en las decisiones reproductivas.
Como ejemplo, mencionó un proyecto desarrollado el año pasado junto con la Fundación Banco General, mediante el cual se ofrecieron vasectomías gratuitas.
Aunque la convocatoria contemplaba beneficiar a 55 hombres, en menos de 24 horas recibieron 500 solicitudes, por lo que tuvieron que cerrar las inscripciones.
La representante de APLAFA señaló que algunas de las motivaciones expresadas por los participantes estaban relacionadas con las complicaciones que habían enfrentado sus parejas durante los embarazos y las dificultades para acceder a una esterilización femenina.
Para Delgado, estas experiencias evidencian una mayor disposición de los hombres a involucrarse en la planificación familiar y asumir una responsabilidad compartida.