El turismo en Panamá podría aumentar su contribución a la economía nacional por encima de los $15,000 millones en 2026, con una participación superior al 16% del producto interno bruto (PIB). Sin embargo, para aprovechar este crecimiento, el país necesita mejorar la conectividad con los destinos del interior, ampliar el financiamiento para las pequeñas empresas y fortalecer la capacidad de respuesta ante fenómenos naturales.
Turismo genera $14,000 millones y sostiene más de 423,000 empleos
La actividad turística representa uno de los motores económicos de Panamá. Según las cifras presentadas por Arévalo, el sector genera alrededor de $14,000 millones, equivalentes al 15.5% de la economía, y mantiene unos 423,000 puestos de trabajo directos e indirectos.
El representante de BID Invest señaló que las perspectivas para 2026 apuntan a una mayor participación del turismo en el PIB.
El crecimiento abre oportunidades para hoteles, restaurantes, operadores turísticos, guías y otros negocios que forman parte de la cadena de valor del sector.
Gasto de los turistas supera los niveles previos a la pandemia
El desembolso de los visitantes constituye otro indicador del desempeño de la industria. De acuerdo con los datos expuestos durante el foro, el gasto turístico ronda los $9,700 millones, aproximadamente un 25% por encima de los niveles registrados en 2019.
Además, Panamá recibió más de dos millones de visitantes internacionales entre enero y julio de 2026.
La distribución de los mercados emisores presentada por Arévalo señala que el 36% de los turistas procede de Sudamérica, el 28% de Norteamérica y el 22% de Estados Unidos.
Ante este panorama, el representante de BID Invest destacó que los empresarios deben conocer mejor las características de sus clientes para diseñar servicios que respondan a sus preferencias y captar una mayor proporción del gasto que generan durante su estadía.
Cinco desafíos que limitan el crecimiento turístico de Panamá
Pese al avance de la actividad, existen barreras que podrían impedir que los pequeños y medianos negocios aprovechen plenamente la expansión del mercado.
Arévalo identificó cinco áreas prioritarias para mejorar la competitividad turística:
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Conectividad e infraestructura: facilitar el acceso a los destinos turísticos, especialmente en las provincias del interior.
Información e inteligencia de mercado: disponer de mejores datos sobre los visitantes y sus hábitos de consumo.
Coordinación del sector: fortalecer la colaboración entre empresas, instituciones y otros actores de la industria.
Acceso al financiamiento: ampliar las alternativas de crédito e inversión para los emprendimientos.
Sostenibilidad y resiliencia: preparar los negocios para enfrentar fenómenos naturales y otras situaciones que interrumpan sus operaciones.
El representante de BID Invest puso especial énfasis en la movilidad hacia las zonas alejadas de la capital, donde se encuentran numerosos atractivos naturales y culturales.
“Ahí es donde está nuestro mayor potencial y nuestros activos turísticos importantes”, afirmó.





