El reciente y nuevo cierre del Estrecho de Ormuz mantiene en su sobra la economía global por tratarse del bloqueo de una de las principales rutas marítimas, lo que se traduce en inflación y Panamá no escapa de esta realidad. El economista Andrés Busto, resalta algunas de las implicaciones que esto puede traer al país.
El Estrecho de Ormuz también es vital para las industrias agroalimentarias del mundo. El 24% aproximadamente del combustible, del petróleo que utiliza el mundo tiene que ser transportado vía marítima por el Estrecho de Ormuz y más del 34% de los fertilizantes que utiliza el sector agropecuario a nivel mundial también pasa vía marítima por el Estrecho de Ormuz.
Ante conflictos como este, una opción que se analiza es establecer en Panamá empresas dedicadas a elaborar estos productos.
Fracaso en una solución al conflicto
A pesar que Estados Unidos, Israel e Irán han tratado de lograr entendimientos para abrir el Estrecho de Ormuz, estas treguas han fracasado y aumentan la incertidumbre global.
"Esta falta de previsibilidad sobre qué tan seguro es cruzar sigue representando un reto gigantesco para las navieras mercantes del mundo y para la seguridad del comercio marítimo. Nosotros siempre nos hemos abogado al respeto del derecho internacional, al derecho de libre navegación y sobre todo sabemos lo frágiles que pueden ser estas cadenas de suministros mundiales", resaltó el vicecanciller Carlos Arturo Hoyos.
A finales del mes de febrero, Irán cerró el Estrecho de Ormuz tras la reactivación de la guerra en Medio Oriente con Estados Unidos e Israel.