Exoneraciones y evasión, son dos grandes afectaciones que sufre la recaudación tributaria en nuestro país. Así lo afirmó el economista Carlos Araúz en el segmento de Conexión Financiera. "A nadie le gusta pagar impuestos pero pocos actos honran más a la patria que cumplir con las importantes obligaciones fiscales. Más allá de cómo se usen, cómo se gasten o cómo se asignen en partidas de ejecución presupuestaria, los impuestos son un mal necesario." señaló el analista Carlos Araúz en su segmento de economía en ECONews. Ojalá el crecimiento económico promedio más alto de la región en los últimos 15 años, 6.8% que Panamá ha experimentado se hubiera traducido en mejor educación, mejores servicios de salud, mejores carreteras, caminos, etc. El peligro de los promedios es que esconden sin querer verdades preocupantes: ese 6.8% incluye un período de crecimiento económico que rozó el 8% pero que llegó a ser de un poco más de 3% en el año 2019.
Suena duro pero el Estado necesita más ingresos. El ITBMS en Panamá de 7% sigue siendo de los más bajos en la región.. Pero este número no preocupa tanto como la tasa efectiva de recaudación de este regresivo impuesto que apenas llega a 3.7%. Es así como lo escucha: del 7% que pagamos en casi todo servicio o producto casi la mitad llega realmente a las arcas del Estado porque aún nos dominan dos palabras realmente sucias en materia de recaudación tributaria: las exoneraciones y la evasión.
Las maneras de atacar estos dos flagelos implican acciones que lleven a cambios en la legislación por lo que las mejoras en recaudación tributaria tienen que pasar por la Asamblea Nacional para eliminar exoneraciones o aumentar las penas por evasión. Las acciones que se vienen tomando desde el Ejecutivo como la implementaron de la facturación electrónica van a sumar en el tiempo pero el mayor mal tiene otras raíces.
Nos cuesta aceptar la realidad de mejoras en materia de recaudación tributaria porque no cabe en el ejercicio del sentido común que ante esta situación identificada por analistas locales e internacionales no haya un escarmiento radical sobre cómo aumentamos viáticos o no controlamos gastos. La mejora del nivel de ingresos para el Estado es imperativa pero el buen uso de esos fondos es realmente hacer Patria.




