La selección de Irán no boicoteará el Mundial de fútbol, pero sí mantendrá su postura de rechazo hacia Estados Unidos, en medio de crecientes tensiones políticas.
FIFA analiza posible cambio de sede para los partidos de Irán
De acuerdo con el calendario oficial de la FIFA, Irán tiene previsto disputar sus encuentros de la fase de grupos en ciudades de Estados Unidos. Sin embargo, la federación iraní ha iniciado conversaciones con el organismo para evaluar la posibilidad de trasladar esos partidos a México.
Hasta el momento, la FIFA no ha confirmado cambios en la programación del torneo.
México se ofrece como sede alternativa
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, indicó que su país está preparado para albergar los partidos de Irán si fuese necesario.
Tensiones políticas marcan la previa del Mundial
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, aseguró previamente que el expresidente estadounidense Donald Trump había ofrecido garantías para la participación del equipo iraní en el torneo.
No obstante, recientes declaraciones de Trump, quien sugirió que la selección iraní no debería viajar “por su propia seguridad”, desataron críticas y aumentaron la incertidumbre.
Desde Teherán, las autoridades respondieron que “nadie puede excluir a la selección nacional de Irán del Mundial”.
Partidos programados y clasificación al Mundial
El calendario contempla que Irán dispute sus partidos del Grupo G frente a Nueva Zelanda, Bélgica y Egipto en ciudades como Los Ángeles y Seattle.
El equipo asiático fue uno de los primeros en asegurar su clasificación, convirtiéndose en la segunda selección del continente en lograr su boleto al Mundial, después de Japón.
Problemas de visado y logística complican la participación
El embajador iraní en México, Abolfazl Pasandideh, denunció dificultades en la expedición de visados y en el apoyo logístico por parte de Estados Unidos, lo que podría afectar la preparación del equipo.
La base de entrenamientos de la selección iraní está prevista en Tucson, Arizona, aunque esta planificación podría modificarse dependiendo de la evolución del conflicto diplomático.