Nacionales Nacionales -  20 de octubre de 2026 - 10:52

Casas temporales alivian a damnificados por el terremoto en Panamá, que reclaman más ayuda

Damnificados de Tonosí reciben casas temporales tras el terremoto, pero advierten que persisten las necesidades de atención médica y apoyo psicológico urgente

Familias de Tonosí intentan recuperarse tras perder sus viviendas

En La Palma, una comunidad del distrito de Tonosí, Danixelyz Rodríguez, de 19 años, intenta mantener unida a su familia después de que el terremoto causara graves daños en las viviendas de su bisabuela, su abuela y su madre.

La joven relató a la agencia EFE que su bisabuela se encontraba sola cuando su casa colapsó. Aunque temían que hubiera sufrido lesiones graves, afortunadamente no ocurrió algo peor.

“Mi bisabuela estaba solita cuando se le cayó la casa. Nosotros pensamos que se había golpeado, que se había quebrado, pero gracias a Dios no pasó a más. El susto fue grande”, contó. “Mi bisabuela estaba solita cuando se le cayó la casa. Nosotros pensamos que se había golpeado, que se había quebrado, pero gracias a Dios no pasó a más. El susto fue grande”, contó.

Rodríguez también perdió su vivienda y varios familiares tuvieron que buscar alojamiento en casa de un tío. La situación de su bisabuela mejoró cuando una amiga de su madre logró contactar a personas de la Alcaldía de Panamá para gestionar una casa provisional.

“Estoy feliz por mi bisabuela, porque no tenía dónde vivir”, expresó la joven, quien estudia un técnico en enfermería y una licenciatura en programación. “Estoy feliz por mi bisabuela, porque no tenía dónde vivir”, expresó la joven, quien estudia un técnico en enfermería y una licenciatura en programación.

Entregan casas temporales a damnificados en Azuero

Como parte de la respuesta a la emergencia, el programa ‘Chantin pa’ la gente’, impulsado por el alcalde de Panamá, Mayer Mizrachi, comenzó a entregar alojamientos temporales a familias afectadas por el terremoto.

Hasta el domingo al que corresponde el reporte, se habían instalado 12 viviendas provisionales, financiadas con aportes de empresas privadas y ciudadanos canalizados a través de la Fundación Omar Alfano.

Las estructuras, conocidas como “chantin”, consisten en contenedores adaptados para funcionar como alojamientos temporales. Cuentan con servicios básicos y equipamiento para atender las necesidades inmediatas de los damnificados, incluidas una o dos camas, ducha, servicio higiénico y aire acondicionado.

En el sector de Troncosa, cerca de La Palma, Nilsia Barría y su nieto, Luxian Solís, también recibieron una de estas viviendas después de perder su hogar.

“Para mí esto significó mucho. Ha sido una cosa muy especial para mí”, manifestó Barría a EFE mientras permanecía bajo una estructura improvisada que utiliza para protegerse de la lluvia y cocinar, junto a los escombros de su antigua casa. “Para mí esto significó mucho. Ha sido una cosa muy especial para mí”, manifestó Barría a EFE mientras permanecía bajo una estructura improvisada que utiliza para protegerse de la lluvia y cocinar, junto a los escombros de su antigua casa.

Más de 9.500 viviendas han sido evaluadas tras el terremoto

El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) informó que se habían evaluado más de 9.500 viviendas, correspondientes a 31.643 personas, como parte de las labores de respuesta al desastre.

El balance preliminar citado en el reporte detalla los siguientes daños:

  • 2.318 viviendas con daños totales.

  • 5.546 viviendas con daños moderados o parciales.

  • 1.260 viviendas con daños leves o menores.

  • 576 centros educativos afectados.

  • 120 centros de salud afectados.

El terremoto también dejó casi una treintena de personas heridas y una mujer fallecida, de acuerdo con la información proporcionada en el reporte.

Estas afectaciones mantienen a numerosas familias en una situación de incertidumbre, mientras esperan soluciones habitacionales y asistencia para reconstruir sus hogares.

Damnificados reclaman atención médica y apoyo psicológico

Más allá de la pérdida de sus viviendas, los residentes de las comunidades afectadas alertan sobre la falta de atención sanitaria para personas con enfermedades crónicas, adultos mayores y niños.

Rodríguez señaló que algunos habitantes llevan días sin poder controlar adecuadamente su presión arterial, mientras que pacientes con diabetes y cáncer necesitan seguimiento médico.

“Aquí no ha llegado ni ayuda médica, ni ayuda psicológica. Las personas mayores, mi mamá y los niños necesitan atención”, afirmó. “Aquí no ha llegado ni ayuda médica, ni ayuda psicológica. Las personas mayores, mi mamá y los niños necesitan atención”, afirmó.

La joven también describió las secuelas emocionales que ha dejado el terremoto en su familia. El temor a las réplicas, la convivencia en espacios compartidos y la incertidumbre sobre el futuro han aumentado la angustia de sus seres queridos.

“Mi bisabuela y mi mamá entraron en depresión. Mi mamá tuvo un ataque de nervios y yo tuve que ponerme a buscar medicamentos y tratar de estabilizarlas”, relató. “Mi bisabuela y mi mamá entraron en depresión. Mi mamá tuvo un ataque de nervios y yo tuve que ponerme a buscar medicamentos y tratar de estabilizarlas”, relató.

Aunque ha intentado mantenerse fuerte para apoyar a su familia, reconoció que la experiencia ha sido difícil de sobrellevar.

“Esto fue algo espantoso para mí”, expresó. “Esto fue algo espantoso para mí”, expresó.

Estudiantes y familias temen que el interior quede en el olvido

La emergencia también ha alterado la vida cotidiana de los damnificados. Rodríguez lamentó que haya tenido que interrumpir sus estudios y pidió que las necesidades de las comunidades del interior del país continúen recibiendo atención.

La joven manifestó su preocupación ante la posibilidad de que la situación de las familias afectadas pierda visibilidad mientras otras zonas de Panamá retoman sus actividades habituales.

“Me da tristeza ver a gente subiendo cosas como si todo fuera normal, como si a Panamá no le hubiera pasado nada. El interior sufrió bastante”, sostuvo. “Me da tristeza ver a gente subiendo cosas como si todo fuera normal, como si a Panamá no le hubiera pasado nada. El interior sufrió bastante”, sostuvo.

Su testimonio refleja las dificultades que enfrentan las familias que, además de recuperar sus viviendas, deben reorganizar sus vidas y buscar alternativas para continuar sus estudios y actividades laborales.

Pequeñas empresas piden apoyo para reactivar la economía de Tonosí

Los efectos del terremoto también se sienten en los comercios y negocios de Tonosí, donde trabajadores y pequeños empresarios necesitan recuperar sus fuentes de ingresos.

Héctor García, empleado de una tienda de materiales ubicada en el centro del distrito, frente a un hotel que colapsó por completo, pidió a las autoridades que incluyan a las micro y pequeñas empresas entre las prioridades de la recuperación.

El trabajador advirtió que la reconstrucción de las comunidades también depende de que los negocios puedan reanudar sus operaciones y generar empleos.

“Necesitamos que las autoridades se enfoquen también en ayudar a las micro y pequeñas empresas para que se recuperen lo más pronto posible y que cada tonosieño regrese cuanto antes a su trabajo. Necesitamos que la economía también se reactive rápido”, declaró a EFE. “Necesitamos que las autoridades se enfoquen también en ayudar a las micro y pequeñas empresas para que se recuperen lo más pronto posible y que cada tonosieño regrese cuanto antes a su trabajo. Necesitamos que la economía también se reactive rápido”, declaró a EFE.

La recuperación de Azuero, por tanto, no solo implica reconstruir viviendas e infraestructuras dañadas, sino también garantizar atención sanitaria, acompañamiento psicológico y condiciones para que las familias recuperen sus medios de vida.

Mientras avanzan las acciones de respuesta, los damnificados insisten en que la ayuda debe llegar a las comunidades que todavía enfrentan las consecuencias del terremoto y mantenerse hasta que puedan recuperar condiciones de vida seguras y estables.

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