La I Semana Forestal de Panamá concluyó con recomendaciones para fortalecer la gestión sostenible de los bosques durante los próximos 30 años, en el marco del Plan Maestro de Desarrollo Forestal de Panamá 2026-2056 y la reforma de la Ley Forestal. El encuentro reunió a especialistas nacionales e internacionales para debatir sobre conservación, investigación científica, gobernanza, inversión y aprovechamiento sostenible de los recursos forestales.
Plan Maestro Forestal y reforma de la Ley Forestal
La I Semana Forestal fue organizada por el Ministerio de Ambiente (MiAMBIENTE), a través de la Dirección Forestal (DIFOR); la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), mediante el Sistema Nacional de Investigación (SNI); y el Forest Stewardship Council (FSC).
Durante las jornadas, los participantes analizaron propuestas para dinamizar el sector forestal y fortalecer los instrumentos de planificación y regulación que definirán su desarrollo durante las próximas tres décadas.
Por su parte, Carlos Espinosa, director nacional Forestal de MiAMBIENTE, destacó la importancia de integrar el conocimiento científico, la gestión pública y la participación de los distintos sectores vinculados con los bosques.
Ciencia e innovación para proteger los bosques de Panamá
Uno de los principales planteamientos de la jornada fue la necesidad de fortalecer la investigación científica y el desarrollo tecnológico como herramientas fundamentales para gestionar la biodiversidad y los recursos naturales.
Durante la clausura, Eduardo Ortega Barría, secretario nacional de la Senacyt, subrayó que la agenda forestal también forma parte de las prioridades nacionales en ciencia, tecnología e innovación.
Ortega Barría destacó la relevancia de los bosques panameños y la biodiversidad del país, al señalar que Panamá conserva bosques en cerca del 70 % de su territorio y alberga alrededor del 5 % de la biodiversidad mundial.
A su juicio, la gestión de este patrimonio natural requiere más que voluntad política y recursos económicos: necesita investigación, datos, tecnología y profesionales capacitados para responder a los desafíos del sector.
El titular de la Senacyt también advirtió sobre la importancia de desarrollar capacidades nacionales para generar conocimiento propio sobre la biodiversidad.
En ese sentido, explicó que la Senacyt respalda la investigación forestal mediante sus convocatorias de financiamiento y busca ampliar las oportunidades de formación especializada a través de becas de posgrado y doctorado.
Cuatro ejes para impulsar el desarrollo forestal
La agenda de la Semana Forestal se organizó en cuatro ejes estratégicos que permitieron abordar los principales retos y oportunidades del sector:
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Política, gobernanza e información forestal: fortalecimiento de la planificación, la gestión institucional y el acceso a información para la toma de decisiones.
Ciencia, biotecnología, innovación y educación forestal: impulso a la investigación, el desarrollo tecnológico y la formación de profesionales.
Territorio, comunidades, diversidades y género: participación de los actores locales y reconocimiento del papel de las comunidades en la conservación de los bosques.
Mercados, inversión y bioeconomía: identificación de oportunidades para financiar el sector y desarrollar una economía forestal viable y sostenible.
En este último eje, las discusiones se centraron en cómo establecer mecanismos de inversión y financiamiento que permitan convertir el potencial de los recursos forestales en oportunidades económicas, sin comprometer su conservación.
Bioeconomía: convertir el conocimiento en oportunidades sostenibles
Las recomendaciones surgidas del encuentro también se relacionan con la Estrategia Nacional de Bioeconomía que la Senacyt y el Sistema Nacional de Investigación desarrollan junto con distintos actores del país.
Esta estrategia busca fortalecer la ciencia, la tecnología y la innovación como instrumentos para transformar el conocimiento en soluciones y oportunidades económicas, bajo un enfoque de desarrollo sostenible.
En el ámbito forestal, este enfoque plantea la posibilidad de impulsar actividades productivas que aprovechen responsablemente los recursos naturales, promuevan la investigación y generen beneficios económicos y sociales.
La articulación entre investigación, inversión y políticas públicas será clave para avanzar hacia un modelo que combine la conservación de los ecosistemas con el desarrollo del sector forestal panameño.
Comunidades indígenas reciben certificaciones por manejo forestal sostenible
Como parte de las actividades de la I Semana Forestal, se entregaron certificaciones a comunidades de las comarcas indígenas Emberá Wounaan, Wargandí y Madugandí, en reconocimiento a su compromiso con el manejo forestal sostenible y la conservación de los bosques.
El proceso busca fortalecer las oportunidades de desarrollo para estas comunidades y promover el aprovechamiento de los recursos forestales bajo criterios ambientales, sociales y económicos.
La participación de los pueblos indígenas también puso de relieve la importancia de incorporar los conocimientos y las experiencias de las comunidades en las decisiones relacionadas con el territorio y la protección de los ecosistemas.
Feria científica visibiliza investigaciones sobre los bosques panameños
El encuentro incluyó una feria de pósteres dirigida a estudiantes, docentes y profesionales, quienes presentaron investigaciones, experiencias de campo y desarrollos científicos y técnicos relacionados con los bosques de Panamá.
El espacio permitió divulgar trabajos vinculados con el conocimiento y la conservación de los ecosistemas forestales, con especial atención a las investigaciones desarrolladas por personas en proceso de formación académica.
Con estas actividades, la I Semana Forestal concluyó con el objetivo de fortalecer la cooperación entre instituciones, científicos, comunidades y sectores productivos para contribuir a la construcción de una política forestal de largo plazo.
Las recomendaciones generadas servirán como insumo para impulsar el Plan Maestro de Desarrollo Forestal 2026-2056 y la reforma de la Ley Forestal, dos instrumentos llamados a orientar la gestión, la conservación y el aprovechamiento sostenible de los bosques de Panamá durante las próximas tres décadas.








