Los compromisos globales para reducir las emisiones que calientan el planeta son insuficientes y han encaminado al mundo a un calentamiento de 2,6 °C en este siglo, advirtió la ONU este miércoles.
Aunque los países cumplan íntegramente sus compromisos, las temperaturas globales podrían seguir aumentando 2,6 °C por encima de los niveles preindustriales para 2100, según el reporte.
Esto superaría con creces el objetivo histórico del Acuerdo de París, el tratado mundial en el que se pactó mantener el calentamiento por debajo de 2 °C e intentar no superar los 1,5 °C.
Según el informe, cualquier posibilidad de mantener el límite en 1,5 °C se ha "perdido".
"El mundo ya no puede evitar sobrepasar el límite de 1,5 grados, y las consecuencias ya son devastadoras", afirmó el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, en un comunicado.
"Inundaciones mortales, olas de calor brutales, incendios forestales devastadores, vidas perdidas, economías paralizadas, desigualdades cada vez más profundas, y quienes menos responsabilidad tienen son los que sufren primero y con mayor intensidad", alertó.
En general, las emisiones globales de gases de efecto invernadero en 2025 se mantuvieron al mismo nivel que los récords de 2024, con una diferencia entre ambos años demasiado pequeña como para distinguirla, según el informe.
Las emisiones provenientes de la quema de carbón, petróleo y gas aumentaron ligeramente en 2025 en comparación con el año anterior.
Si las políticas actuales se mantienen, el calentamiento alcanzará los 2,8 °C, según el informe.
Ningún país está a salvo
Los científicos advierten que cada fracción adicional de grado por encima de 1,5 °C aumenta los fenómenos meteorológicos extremos y la probabilidad de cambios irreversibles en el planeta.
El mundo ya se ha calentado aproximadamente 1,4 °C por encima de la era preindustrial y se espera que se supere el umbral de 1,5 °C en cuestión de años.
La última perspectiva del PNUMA es peor que la del año pasado debido a que el presidente Donald Trump retiró a Estados Unidos del Acuerdo de París, y por las revisiones al alza de las emisiones históricas, señaló la coautora del informe, Anne Olhoff.
Entre los seis principales emisores del mundo, los datos preliminares para 2025 mostraron aumentos en Estados Unidos, Indonesia y China, y disminuciones en India, Rusia y la Unión Europea.
El mayor aumento se registró en Estados Unidos, seguido de Turquía, que será sede de la cumbre climática de la ONU en Antalya del 9 al 20 de noviembre.
La secretaria ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, dijo a los periodistas que ningún país está a salvo del cambio climático y que los impactos se sienten "en todas las naciones del planeta, incluyendo a Estados Unidos".
Fracaso histórico
El informe detalla un escenario con un 50% de probabilidad de reducir el calentamiento global a 1,5 °C para el año 2100.
Para lograrlo, se debe alcanzar un máximo de alrededor de 1,8 °C para 2050, y eliminar grandes cantidades de dióxido de carbono de la atmósfera.
Pero esta posibilidad supone recortes inmediatos de emisiones del 6% anual, todos los años, hasta 2035.
Algunos países en desarrollo vulnerables al cambio climático han acusado a los mayores emisores de abandonar los objetivos de París.
Este informe "es una nueva señal de alarma, pero los gobiernos siguen pulsando el botón de posponer", declaró a la AFP Jasper Inventor, director adjunto de programas de Greenpeace Internacional.
"Este es un fracaso histórico del liderazgo político. La ciencia ha sido clara durante décadas, pero los gobiernos han optado por la demora en lugar de la acción. Las consecuencias se medirán en vidas perdidas, no solo en grados de calentamiento", señaló Mohamed Adow, director del centro de estudios Power Shift Africa.
"Ha llegado el momento decisivo, ese en el que todo está en juego, es ahora, y no más tarde", declaró Inger Andersen.
Para ello, los países deberán "ampliar" los avances ya logrados, apuntó Anne Olhoff.
La capacidad mundial en energías renovables ha crecido tres veces más rápido de lo previsto y el despliegue de la energía solar fotovoltaica se ha multiplicado por siete.
Pero persisten los obstáculos, en particular sobre los combustibles fósiles, donde "no observamos ningún avance a la altura de las exigencias", subrayó Olhoff, y en materia de deforestación.
"No observamos que esta reducción progresiva (de las emisiones y del uso de combustibles fósiles) se produzca al ritmo que debería", abundó Andersen en declaraciones a la AFP. Por eso llama a todos los gobiernos a añadir 5.000 gigavatios adicionales de energía renovable en los próximos cinco años.