Grecia | AFP | viernes 11 de septiembre de 2020
Desde la isla francesa de Córcega, donde se celebró una cumbre de países del sur de Europa, el primer ministro griego Kyriakos Mitsotakis instó a la Unión Europea a centrarse en la crisis migratoria.
"Europa debe pasar de las palabras de solidaridad a una política de actos solidarios. Debemos poner la crisis migratoria en el centro de nuestras discusiones y ser mucho más concretos".
En Moria, familias desesperadas, a menudo con niños muy pequeños, se preparaban el jueves a pasar su tercera noche al aire libre, sin tiendas de campaña y algunas sin mantas.
"Lo hemos perdido todo, estamos abandonados a nuestra suerte, sin comida, sin agua, sin medicamentos", detalla Fatma Al Hani, una siria de Deir Zor, con un niño de dos años en brazos.
Los incendios del martes y el miércoles por la noche, que destruyeron el campo superpoblado y sórdido de Moria, apodado "la jungla", dejaron a casi 12.700 personas sin refugio, incluidos 4.000 niños.
La canciller alemana, Angela Merkel, anunció este jueves el lanzamiento de una iniciativa franco-alemana para permitir la acogida en la UE de los menores migrantes que se encontraban en Moria.
"Alemania y Francia participarán, espero que también otros Estados miembros", declaró en Berlín. Afirmó que el drama de Moria debe impulsar a los países de la UE a "por fin" crear una política migratoria común, que actualmente "no existe".
El presidente francés, Emmanuel Macron, dijo que París está coordinando con Berlín la acogida de refugiados.
Holanda propuso acoger a un centenar de migrantes, la mitad de ellos menores, entre los miles que se encuentran sin refugio.
El vicepresidente de la Comisión Europea, Margaritis Schinas, que visitó Lesbos el jueves, afirmó que en las próximas horas habrá barcos financiados por la UE para albergar a los solicitantes de asilo vulnerables.
La Comisión ha contribuido al traslado a Grecia continental de 400 menores no acompañados para reubicarlos en Europa, subrayó.
- "¿Así que esto es Europa?" -Por su parte, el gobierno griego intenta a duras penas ayudar a estos migrantes y pidió a las autoridades locales de Lesbos que encuentren "una solución rápida" para albergarlos. Pero algunos habitantes se oponen al proyecto gubernamental de crear un nuevo campamento cerrado.
Cerca de las ruinas del campamento, el jueves se levantaron barricadas para intentar bloquear las obras de instalación de nuevas carpas.
Ahora "es la ocasión o nunca de cerrar definitivamente Moria. No queremos otro campamento y nos vamos a oponer a todas las obras que se lleven a cabo", declaró Vaguélis Violatzis, presidente del municipio de Panagiouda.
El gobierno de derecha en el poder desde hace un año endureció la política migratoria y prometió la construcción de nuevos centros de registro cerrados en Lesbos y en las otras cuatro islas del mar Egeo donde viven en total más de 24.000 personas, cuatro veces más que su capacidad inicial.
En el interior de Moria, lleno de contenedores y carpas carbonizados, estalló un tercer incendio el jueves por la tarde pero fue sofocado rápidamente.
Fatma está preocupada por su hijo pequeño, que tiene fiebre y vomita desde el jueves por la mañana. "¿Así que esto es Europa? ¡No aguanto más, solo pido que mi bebé esté bien, que pueda crecer en paz!", dice llorando esta madre con dos hijos.
Protección Civil griega declaró el estado de emergencia por cuatro meses en Lesbos, principal puerta de entrada para los migrantes a Grecia debido a su proximidad a Turquía.
Los incendios en Moria no causaron víctimas, pero destruyeron la parte principal del centro de registro e identificación, establecido en Lesbos desde 2015 para limitar el número de exiliados con destino a Europa.
© Agence France-Presse
FUENTE: Agencia AFP