El ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, presentó ante la Asamblea Nacional tres proyectos de ley avalados en Gabinete. El primero de ellos, es el que prorroga la vigencia del contrato entre el Estado y la Fundación Ciudad del Saber con una adenda que establece un nuevo periodo- de febrero 2023 hasta febrero 2048.
No obstante, aclaró que ésta, no implica la creación de nuevos incentivos fiscales ni la modificación de su naturaleza jurídica, sino la extensión de un régimen previamente aprobado por el ordenamiento jurídico vigente, manteniendo sus condiciones y alcances.
También resaltó que las condiciones económicas actuales y la necesidad de continuar impulsando el desarrollo integral de las áreas revertidas hacen conveniente mantener instrumentos de estímulo a la inversión que contribuyan al desarrollo económico.
Actualmente, Ciudad del Saber alberga más de doscientas sesenta organizaciones y genera más de once mil empleos, lo que evidencia su contribución a la actividad económica y a la generación de oportunidades de trabajo en Panamá, resultados que demuestran su importancia en la atracción de empresas y el desarrollo de actividades económicas y la promoción del conocimiento y la innovación.
Desarrollo de Centros de Investigaciones Nacionales
Orillac, presentó otras dos iniciativas legislativas del Ejecutivo, que establece el marco jurídico para el otorgamiento de la calificación de Laboratorio de Interés Nacional y la que realizar transformaciones al Sistema Nacional de Investigación (SNI).
El titular explicó que en el caso del laboratorio, se propone establecer un marco de apoyo del Estado en recursos materiales e incentivos para aquellos centros e institutos de investigación que aspiren a ser calificados como Laboratorio de Interés Nacional, a cambio de un desempeño consistente con estándares internacionales, apertura a su entorno, transparencia y compromiso con el país.
Sustentó que fomentar el desarrollo de más centros e institutos de investigación de alto impacto generará varios beneficios entre ellos que sus investigadores podrán enfocarse, a largo plazo, en investigaciones de interés nacional; se podría reducir la brecha de ciencia y tecnología con otras naciones; el país podrá absorber anualmente a más investigadores y especialistas de gran potencial; se elevará el nivel académico en nuestras universidades y centros de formación superior, lo que a su vez fortalecerá el sector productivo.
Esta sustentación está orientada en que, desafortunadamente, en América Latina, Panamá mantiene uno de los niveles más bajos de inversión en investigación y desarrollo en relación con el porcentaje de la riqueza anual que genera, y uno de los porcentajes más bajos de investigadores, añadió el jefe del Ministerio de la Presidencia.
Transformación del SNI
El segundo proyecto trata de la transformación del SNI creado el 14 de diciembre de 2007, y que opera física y financieramente desde la SENACYT, sin embargo, a pesar de contar con el Consejo Directivo Nacional, creado por la Ley 56 de 2007, no posee con persona jurídica, ni encaja en la estructura organizativa de la SENACYT, dejándolo en un limbo jurídico.
Por estos motivos, resaltó Orillac, la iniciativa que se genera de la SENACYT considera que luego de 18 años desde la sanción requiere realizarle una transformación, que le permitan promover y reconocer a los centros y grupos de investigación, potenciar el asesoramiento y recomendaciones a la formulación de políticas públicas nacionales.
Añadió que, para desarrollar estas transformaciones, es esencial que el sistema pueda contar con una persona jurídica, como lo podría ser una asociación de interés público, que le podría otorgar una mayor agilidad en su ejecución y estabilidad funcional, al permitir que distintas organizaciones públicas y privadas coparticipen en su administración.